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Bañarse más de una vez al día: esto es lo que dice la psicología sobre este particular hábito

Mientras que para algunos es simplemente una costumbre, para otros puede tener otros significados relacionados con sus emociones.

12 de febrero de 2025, 6:51 p. m.
Bañarse más de una vez al día: esto es lo que dice la psicología sobre este particular hábito
Según la psicología, bañarse más de una vez al día puede tener varios significados. | Foto: Getty Images/Glowimages RF

Si bien es cierto que bañarse es una actividad cotidiana que representa un hábito de higiene, en otros casos, especialmente cuando se realiza esta acción más de una vez al día, puede estar relacionada con distintos aspectos psicológicos.

Según esta ciencia, enfocada en estudiar la conducta y los procesos mentales de los individuos, mientras que para algunos es una simple costumbre, para otros puede reflejar niveles de ansiedad, perfeccionismo o incluso trastornos.

La frecuencia con la que una persona se ducha durante el día puede revelar información sobre su estado mental, sus emociones y su percepción del entorno, según han logrado identificar diversos estudios.

De acuerdo con algunas investigaciones, para muchas personas el baño no solo cumple una función de limpieza, sino que también se convierte en un ritual que proporciona tranquilidad y sensación de control.

Debido a esto, la psicología sugiere que este hábito puede estar relacionado con la necesidad de eliminar tensiones, reducir el estrés o aliviar pensamientos intrusivos. De hecho, estudios publicados en el Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry, señalan que los rituales de higiene pueden actuar como estrategias de afrontamiento ante la ansiedad o la sensación de suciedad psicológica.

Ducha / Ducharse el cabello / cabello / lavarse el cabello
En algunas personas, este hábito puede estar relacionado con trastornos obsesivo-compulsivos (TOC). | Foto: dpa/picture alliance via Getty I

Por otro lado, Sergio Grosman, médico psiquiatra y presidente del Capítulo de Psicoterapias de APSA, señala que este particular hábito puede estar asociado a “la compulsión por la limpieza”.

“Son aquellas personas que se pueden lavar las manos hasta lastimarse, y también se pueden bañar múltiples veces bajo la idea de que tienen microbios que tienen que eliminar”, dice.

Estas compulsiones son parte del trastorno obsesivo-compulsivo, según explica Grosman: “Estas ideas están sobrevaloradas, aparecen parasitariamente, es decir, surgen en la cabeza de la persona como algo casi ajeno a ellos, pero a la cual no le pueden restar valor. El pensamiento de que están contaminados les resulta repulsivo y los llevan a estos actos de limpieza tratando de higienizar lo que está limpio porque el asunto es la idea obsesiva, errónea, no la limpieza”.

Entre tanto, la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), explica que la presencia del Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), hace que las personas sientan la necesidad recurrente de lavarse debido a miedos irracionales sobre la contaminación o la suciedad, por lo que son propensos a experimentar altos niveles de angustia si no cumplen con su ritual de higiene.

Ducharse
Bañarse frecuentemente puede convertirse en un ritual que proporciona una falsa sensación de seguridad. | Foto: Getty Images

Además de los rasgos obsesivos compulsivos vinculados a la preocupación excesiva por la limpieza, Leandro Faur, licenciado en psicología, subraya que este tipo de conducta también deja en evidencia características como miedo a la contaminación, dificultad para gestionar determinadas emociones, perfeccionismo o rasgos narcisistas de personalidad.

En este sentido, el experto indica que ducharse de manera frecuente puede convertirse en una compulsión que brinda una falsa sensación de seguridad, y su interrupción puede generar ansiedad y malestar. “Es importante entender que es una consecuencia de las dificultades emocionales más que su causa”, precisa Faur.

Cuando un hábito se convierte en problema, la APA recomienda buscar ayuda psicológica, en este caso, si la necesidad de bañarse se transforma en una obsesión que afecta el bienestar.