Arte
María Isabel Salazar de Lince y su poética producción artística en un libro: ‘Pintora de la luz / Painter of Light’
La artista presentó la publicación en el Museo Edgar Negret, en pasados días, y en este recopila el trabajo artístico que ha realizado en los últimos años. Una mirada al camino y a la obra de esta bogotana.

En las 96 páginas que tiene Pintora de la luz / Painter of Light, el libro que viene de presentar en el Museo Edgar Negret, la artista colombiana María Isabel Salazar de Lince clasifica minuciosamente sus pinturas según los elementos de la naturaleza (aire, fuego, tierra y agua). Su propósito es enviar un mensaje de amor a este asombroso planeta, la Tierra, que considera “exuberante, misterioso, inescrutable, prolífico, absolutamente bello, y tan lleno de vida”.
¿Su mayor anhelo? Muy acorde a ese propósito ya expresado: “Tocar el espíritu del ser humano para que descubra y proteja la grandeza de nuestra riqueza natural”, expresa.
Posteriormente, esta mujer se graduó en Arte y Diseño Arquitectónico y Psicología en la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, Colombia. Estudió Dibujo y Pintura en Cooperartes; y se formó con los maestros: David Manzur, Fernando Dávila, y Miguel Moyano. Durante su ejercicio como psicóloga condujo varios programas de televisión que abrieron el diálogo con la audiencia sobre temas de fundamental importancia para las familias. Creó además la Fundación Prometeo, un centro dedicado a la prevención y educación, como estrategia para eliminar o reducir los factores de riesgo en el consumo de drogas y alcohol, labor que realizó a lo largo de 25 años.
La vida y el lienzo
Su primera etapa pictórica fue figurativa. Más adelante, su búsqueda creativa la llevó hacia lo abstracto. Y ha enriquecido esta etapa con su habilidad para sembrar la sugerencia, un componente que remite, inevitablemente, a entornos poéticos, y que evidencia una considerable exigencia técnica y una pericia notable en el manejo de los colores.
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La maestría de su composición brinda al espectador un mundo narrativo en el que se adentra y queda inmerso en la historia que cuenta cada obra para luego regresar, no sin esfuerzo, a las demandas que plantea la realidad. Llega a la madurez de su arte con pinceladas cargadas de fuerza e intensidad, de las que emerge la esencia inigualable de las expresiones de la madre naturaleza.

Es posible hallar en sus lienzos montañas, glaciares y olas rugientes que, a primera vista, podrían ser nubes majestuosas. Sus creaciones potencian la imaginación del público con la amalgama de blancos y los degradé de los cromas contundentes que encaminan al espectador hacia viajes con destino a las fibras de las ensoñaciones.
Pinta por veladuras, deja secar la obra para luego retomar la danza del pincel sobre el lienzo. Este proceso lo realiza las veces necesarias para lograr las transparencias que se han convertido en un sello indiscutible de su aporte iconográfico. Con gran destreza genera un efecto maravilloso al resaltar la intensidad de los colores plasmados con anterioridad. Esta artista es una maestra del color, eso destacan con insistencia los críticos en su obra.

Palabra de jurado
En la ceremonia del premio Future of Art Global Masterpiece Award, en voz de Marta Puig Editora de Contemporary Art Curator Magazine (en octubre de 2024), estas palabras dedicó el jurado a la obra de la colombiana al reconocer sus trazos, sus búsquedas e intenciones y su trayectoria.
“Las obras de María Isabel de Lince tienen una fisonomía propia e inconfundible que las separa de cualquier comparación. Sencillez cristalina, cierto equilibrio mental, una musicalidad amplia y modulada, pero sobre todo algo de misterio filtrado a través de un dulce sentimiento de las cosas. Las mismas figuras emergen sintéticamente de la luz, se convierten ellas mismas en luz, pura esencia luminosa, casi como si quisieran perforar una atmósfera de ensueño. Quizás sea el toque ligero que marca las notas de una musicalidad que interioriza las imágenes. Es como si hubiera un hilo de Ariadna que sigue siendo nostalgia, pero una nostalgia que extrañamente retrocede y avanza, como una proyección hacia aquellos que son los lugares de aterrizaje de la poesía.
Marta Puig Editora de Contemporary Art Curator MagazineMaría Isabel de Lince ha demostrado que su visión es a la vez atemporal y vanguardista, una paradoja que sólo un verdadero maestro puede lograr
“Como artista, María Isabel de Lince ha demostrado que su visión es a la vez atemporal y vanguardista, una paradoja que sólo un verdadero maestro puede lograr. Este premio resalta la importancia de artistas como ella, cuya creatividad abre el camino al futuro, impulsando los límites de lo que puede ser el arte. Ella hace más que pintar; ella narra la experiencia humana a través de una visión y un lenguaje que trasciende las palabras. El Future of Art Global Masterpiece Award marca el reconocimiento de su genio, un reconocimiento de que su trabajo dejará una huella indeleble en el mundo del arte para las generaciones venideras. Las pinturas de la artista son portales a otros reinos, reinos que desafían, calman y elevan el alma”.