Semana por Colombia
Estas mujeres ‘heroicas’ han inspirado el cambio cultural y social en Cartagena. ¿Cómo lo lograron?
Tres mujeres que trabajan por la transformación social en la capital de Bolívar y en el país, hablaron de cómo han impactado el territorio desde sus iniciativas. Esta es su historia.
Durante el panel ‘Heroicas’ que inspiran el cambio, realizado en el evento Semana por Colombia Cartagena y Bolívar, este 2 de abril, Kandya Obezo, excónsul de Colombia en Washington y exviceministra de Asuntos Multilaterales; Julia Salvi, presidenta de la Fundación Salvi y fundadora del Cartagena Festival de Música, y Araceli ‘Chica’ Morales, fundadora de Farex, exministra de Cultura y exembajadora de Colombia en Cuba; compartieron sus casos de éxito con el fin de inspirar la participación femenina en el mundo de la cultura, los negocios y las causas sociales.

“Para mí fue fundamental mi encuentro con Cartagena después de 30 años de ausencia, de haber recorrido el mundo y de entender cómo en la sociedad, la cultura y las artes son esenciales para un desarrollo social. Entendí la importancia de conectar a Cartagena y su cultura con el mundo. La Cartagena de hoy no es la misma de hace 20 años. Y hoy gracias a varias iniciativas destacadas, es una ciudad sofisticada, con una cultura e historia impresionantes que ha abierto oportunidades al turismo y muchos otros sectores”, señaló Julia Salvi, fundadora del Cartagena Festival de Música.
Según su relato, evidenciar la realidad del turismo sexual en la ciudad hace 20 años, la impulsó a querer transformar y cambiar la vida de varias niñas y adolescentes y encontró en la música, una herramienta clave para empezar a impactarlas positivamente.
“Cuando lo iniciamos el Cartagena Festival de Música existían solo tres orquestas y un festival en Popayán. Pero hoy, es gratificante ver cómo en estos 20 años, este desarrollo se ha expandido y cómo ha impactado desde la integración, formación, logística, aceptación y la consolidación de una orquesta sinfónica de Cartagena que ha permitido que los jóvenes se acerquen a la música. La concentración y disciplina que la música requiere, les da las bases necesarias para ser no solo artistas, sino también médicos, ingenieros, arquitectos, contadores o lo que quieran. Eso es lo que representa nuestra labor en los jóvenes cartageneros de 14 a 23 años, que reciben una preparación integral y que luego aportarán a la sociedad”.
Por su parte, Kandya Obezo, exviceministra de Asuntos Multilaterales, resaltó que para ella, el elemento central de transformación que genera mayores cambios en las dinámicas de una comunidad es la educación y relató como esta, fue clave en su experiencia personal.
“Siento que no hay una mejor inversión para hacer que en la educación de las mujeres, en formarlas y en también ayudarlas a romper esos estereotipos y esos techos de cristal frente a lo que se espera que la mujer haga o a dónde se espera que la mujer llegue”, enfatizó Obezo.
Y agregó: “En mi caso, la educación me permitió abrir los ojos, abrir el horizonte y ver que era posible ser muchas de las cosas que nunca me imaginé ser. Siendo una mujer palenquera que creció aquí en Cartagena, yo nunca me imaginé llegar a ser cónsul de Colombia en Washington D.C. o llegar a ser viceministra de Asuntos Multilaterales de la cancillería y, a lo largo de este camino, también me he encontrado con que hay muchas mujeres muy talentosas, con muchas capacidades; y esto me lleva al segundo punto que es: dar oportunidades (...) Porque la gente y las mujeres talentosas y habilidosas están, pero con una pequeña puerta que se abra, se hace la diferencia frente a cómo cambiar su vida, la de su familia y su comunidad”.
Finalmente, Araceli Morales, contó que como gestora cultural y como cartagenera siempre soñaba con que Cartagena fuera sede de proyectos culturales como ciudad de patrimonio y gracias a años de trabajo y una ardua labor, logró constituir la Feria de Artesanías de Exportación (Farex).
“Visitando varias veces Expoartesanías en Bogotá, pensé en que Cartagena merecía tener una feria de artesanía que se mostrara al mundo, pero no cualquier feria sino una de gran calidad y cuando se logró hacer la primera versión de FAREX en el 2001, convencer a los artesanos que vinieran a Cartagena con mi liderazgo femenino, fue una tarea ardua, sobre todo porque no lo veían como una gran oportunidad. Entonces, a mí me tocó hacer alianzas con las aerolíneas, las empresas de transporte, convencer a los artesanos de que Cartagena sí era una sede para hacer proyectos culturales y en esa versión me creyeron 22 entidades y luego tuvimos que prolongar la fecha porque tuvo un éxito y estos mismos lideres me pidieron que la pudiera hacer los años siguientes”, recordó Morales.
Y concluyó “Hoy con una satisfacción muy grande puedo decir que en enero cumplimos 25 años, nuestras bodas de plata, y estoy trabajando para unas bodas de oro. Y este año fue un éxito: fueron 250 expositores y 100.000 visitantes. Y aunque trabajar en cultura es desafiante, hemos recibido el apoyo de la alcaldía de Cartagena, la Gobernación de Bolívar y Fontur”.