ENTREVISTA
“No me voy a dejar sacar, no me voy a rendir”, Paola Rey habla sobre su victoria en MasterChef Celebrity
La reconocida actriz, que ha conquistado con sus personajes la televisión colombiana, enamoró a los televidentes y a los jurados del reality culinario por su humildad, paciencia, entereza, pero, sobre todo, por su pasión y entrega en las preparaciones de alta cocina.

Paola Rey ha sobresalido en distintas producciones colombianas y en el exterior. Su inicio en Fuego verde y luego su paso por Pasión de gavilanes, La baby sister, Tiempo final, Sala de urgencias, entre muchas otras, le permitieron ganarse un espacio en la televisión colombiana. Pero, más recientemente, protagonizó uno de los realities más seguidos en el año, MasterChef Celebrity, del que resultó ganadora, luego de clasificar a la gran final, en la que se enfrentó a Carolina Cuervo, Vicky Berrío y Martina la Peligrosa.
Aunque tuvo altas y bajas a lo largo de los meses de competencia, siempre fue considerada una de las celebridades más talentosas y disciplinas en las pruebas. A tal punto que Jorge Rausch, uno de los jurados, siempre advirtió al resto de los competidores: “Ya no la pudieron sacar”. En la final sorprendió por sus preparaciones de alta cocina en tres platillos que conformaron su menú llamado ‘Mi viaje a la colombiana’.
Este menú de tres tiempos fue conformado por una entrada de ceviche de sandía con langosta y langostinos, acompañado de mayonesa de cangrejo y perlas de tapioca llamada ‘Mi interior’; para el plato fuerte, Paola presentó ante los jurados cordero con una salsa de hormigas culonas, junto con un puré de arepas santandereanas y yucas con melao de naranja que llevó por nombre ‘ADN’; por último, cerró su gran menú con un postre a base de un bizcocho de mantecada con un coulis de agrás, espuma de masato con toque de eucalipto y helado de vainilla que bautizó ‘Mi reencuentro’.

SEMANA: ¿Cómo vivió el momento en el que le dijeron que era la ganadora de MasterChef Celebrity? ¿Cuál fue la inspiración detrás de su menú?
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Paola Rey: Es algo muy emocionante, lo viví junto a mis hijos, con toda mi familia, era un sueño familiar. La verdad lo llamé ‘Mi viaje a la colombiana’ porque sabía que quería dejar algo de Paola en esos tres platos. Busqué alejarme todo el tiempo de ese ruido y me vi debajo del mar, que es donde uno calla todo ese ruido, y por eso traje estas preparaciones inspiradas en el fondo del mar, en los mares colombianos.
SEMANA: ¿De los tres platos que presentó ante los jurados, tuvo alguno favorito?
P.R.: A mí me pareció deliciosa la entrada. Cuando la probé, sentí que tenía todas las texturas, era fresca y tenía esa mayonesa que me encantó. La verdad, hasta que no hiciera un plato que me hiciera sentir segura, no iba a parar.
SEMANA: ¿Cómo fue la planeación del gran menú para la final?
P.R.: Tuve muy poco espacio para preparar la final porque no me tomé el tiempo de pensarlo antes. Nos dijeron “vayan pensando” y yo dije: “No me quiero ilusionar, qué tal que no pase”; entonces no lo había pensado. Ya cuando estaba celebrando que había sido la segunda finalista, me preguntaron: “¿Ya tienes el menú?”, y yo dije: “Eh, no”, y ahí empecé a pensar.
SEMANA: ¿En algún instante de la competencia tuvo un bloqueo por estrés o ansiedad que le hubiera jugado un mal momento?
P.R.: Sí, obvio que me jugó malas pasadas en muchas ocasiones, por exigirme mucho. Por ejemplo, un día hice mucho. Yo quería hacer un chorizo diferente con chocolate blanco, pues había visto la combinación y me parecía espectacular, y claro, me puse a inventar más de la cuenta, hubo exceso de creatividad.

SEMANA: ¿Cómo se tomó la rivalidad que se dio en varias oportunidades en la cocina de MasterChef? ¿Tuvo algún roce con algún compañero?
P.R.: Siempre tuve clarísimo que la competencia era conmigo. Qué tanto voy a hacer, qué tanto voy a mejorar, qué tanto me voy a esforzar, porque no me quería comparar nunca con nadie, no quería mirar al lado a ver qué estaban cocinando, ni estar pendiente de si hablaban o no. Quise hacerlo conmigo misma y por eso tal vez estuve tan centrada en mi cocina. Ahí me sumergía a cocinar, se me pasaba el tiempo tanto que confieso que muchas veces me preguntaban: “¿Te diste cuenta de lo que pasó?”, y no, nunca me di cuenta de nada porque estaba muy enfocada en mí, en tratar de superarme. Y frente a la relación con los compañeros, no fue mi caso. De mi parte, nunca sentí nada negativo con ninguno.
SEMANA: ¿Hubo algo que no le gustara de la competencia o que la molestara?
P.R.: Dormía poco, pero sabía que era poco tiempo, y decía “esto no va a ser así toda la vida, van a ser solo unos meses”. Yo llegaba a clases de diez de la noche a dos de la mañana todos los días y al día siguiente madrugábamos para ir a estudiar, para ir a trabajar y darla toda.
SEMANA: ¿Qué opina de las polémicas que se dieron en la cocina, sobre todo con Cony Camelo, Franko Bonilla y Dominica Duque?
P.R.: No juzgo a ninguno de mis compañeros porque siento que cada uno vivió el reality a su manera, y cada uno tuvo diferentes tipos de experiencias y las expresó a su manera, y a la final eso es muy respetable.

SEMANA: Hubo muchos retos de pareja y grupales. ¿Con qué participante disfrutó más cocinar?
P.R.: Con todos, no tuve ningún problema en trabajar en equipo. Siempre me sentí muy cómoda trabajando con todos en equipo. Fue muy chévere cocinar con Vicky porque a uno lo hacía reír, o con Caterine porque salía con cualquier ocurrencia o algo así. El humor de Jacko me encanta, era feliz con él, me reía un montón en las pruebas en las que participaba con él.
SEMANA: Hay algo que la involucró directamente y fue la polémica con Jorge Rausch, ya que dijeron que la estaba tratando muy fuerte. ¿Cómo tomó usted eso?
P.R.: La verdad, claro, ellos me exigieron un montón y creo que para nadie es un secreto, porque a todos nos exigieron. Cuando vi que eso estaba pasando, yo solo pensé: “Voy a hacer mi proceso, no me voy a dejar sacar, no me voy a rendir, voy a dar todo de mí, pero si algún día me sacan, me voy feliz porque hice el mejor esfuerzo”.En cuanto a la exigencia, no me lo tomé personal porque sabía que, si lo hacía, me iba a hacer daño o iba a pasarla mal. Entonces también entendí que ellos son jurados, son chefs y tienen todo el derecho, así que voy a estudiar más, me voy a comprometer más y les voy a mostrar que puedo darle con toda y no me voy a rendir. Además, pensé “no me van a cambiar mi corazón”, me lo tomé como una exigencia a nivel de cocina, mas no a nivel personal, y así continué adelante, tratando de dar lo mejor siempre de mí y no dejándome vencer.

SEMANA: ¿Cómo vivió el momento en el que Jorge Rausch le dijo: “Ya que no la pudieron sacar”, y usted le respondió: “Aquí estaré, Rausch. Hasta el final, contra tu voluntad, aquí estaré”?
P.R.: No niego que cuando manifestó eso, uno se queda analizando, pero dije “no me voy a ir por el camino de tomármelo mal, ni de hacerme sentir mal”, sino todo lo contrario. Entonces, al final se volvió un juego; es decir, me trataba fuerte, pero yo a su vez le respondía de una manera amorosa porque siempre lo hice desde el amor y riéndome de lo que él quería hacerme sentir, tal vez un poquito de presión, y yo con mi personalidad buscaba quitarles peso a esos comentarios. Terminé queriéndolos mucho a los tres.
SEMANA: Paola, ¿qué cambió MasterChef Celebrity en su vida?
P.R.: Estoy muy contenta por mil y una razones. Primero, porque nunca me esperé el cariño de la gente, que fue muy bonito. Que me acompañaran en todo el proceso, que me dieran tanto ánimo y que me alentaran a seguir adelante siempre. Para mí, el cariño de la gente significó mucho, lo agradezco infinitamente.Por otro lado, está la compañía de mis hijos. Me acompañaron en el día a día, se emocionaron conmigo, cocinaban conmigo, estudiaban conmigo, me daban apoyo. Eso no tiene precio. También está todo lo que aprendí a nivel gastronómico. Respeto profundamente a los chefs, de verdad todo mi respeto, mi admiración, porque son unos duros, lo que aprendí es una cosa impresionante.