Opinión
Las inmobiliarias con propósito son un nuevo modelo de éxito empresarial
La sostenibilidad en el sector inmobiliario no debe verse como una tendencia, sino como una necesidad urgente y una ventaja competitiva, pues el verdadero legado no se mide solo en cifras, sino en la huella que dejamos en el mundo que ayudamos a construir.

Durante mucho tiempo, el éxito empresarial se ha medido en ventas, crecimiento y rentabilidad. Pero, ¿qué pasa cuando nos preguntamos qué impacto real estamos dejando en las personas y en nuestras ciudades? En su libro Manifiesto para una Revolución Moral, Jacqueline Novogratz nos habla de un capitalismo diferente, uno que pone a las personas y su dignidad en el centro. No se trata de rechazar el sistema, sino de usarlo para generar cambios positivos y sostenibles.
En el sector inmobiliario, donde cada decisión afecta la vida de alguien, no podemos ver nuestro trabajo solo como una transacción. Debemos verlo como una oportunidad de generar valor, de construir con propósito, con transparencia, compromiso y pensando en el largo plazo.
Los negocios inmobiliarios son realmente una construcción de vínculos; cada propiedad que se vende o se arrienda no es solo un número más en una hoja de cálculo. Es el sueño de alguien, el inicio de una historia o la oportunidad de crecimiento para una empresa. La confianza no se gana con estrategias agresivas de venta, sino con asesoría real y un interés genuino en el bienestar del cliente.
El verdadero reto está en cambiar la mentalidad tradicional del negocio. Se trata de pasar de un enfoque de transacciones rápidas a uno donde la relación con el cliente se base en la escucha activa, en comprender sus necesidades reales y en ofrecer soluciones que generen un impacto positivo a largo plazo. Es así como una empresa puede diferenciarse y generar un círculo virtuoso de confianza y fidelidad.
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El crecimiento sostenible es una responsabilidad compartida; el sector inmobiliario tiene el poder de transformar ciudades y comunidades. Pero ¿estamos promoviendo proyectos sostenibles? ¿Estamos impulsando espacios accesibles y bien planeados? Ser parte del capitalismo consciente significa hacernos estas preguntas y actuar en consecuencia. Apostar por desarrollos bien diseñados, por inversiones responsables y por un enfoque que equilibre rentabilidad con impacto social.
Esto implica asumir compromisos no solo con los clientes, sino con el entorno y la comunidad. Construir viviendas que no solo sean accesibles económicamente, sino que también consideren aspectos medioambientales, eficiencia energética y espacios que fomenten el bienestar social. La sostenibilidad en el sector inmobiliario no debe verse como una tendencia, sino como una necesidad urgente y una ventaja competitiva en un mundo que exige empresas responsables.
Las empresas con propósito son un nuevo modelo de éxito. Es una manera de hacer negocios que prioriza la ética, la coherencia y el impacto positivo, de manera que el éxito económico tenga impacto humano. Creo firmemente que podemos liderar este cambio, ayudando a las personas a tomar decisiones informadas y demostrando que una inmobiliaria puede ser sinónimo de transparencia, compromiso y responsabilidad.
El verdadero reto es dejar una huella significativa en la sociedad. Las empresas que adopten este enfoque no solo serán más competitivas en el mercado, sino que construirán relaciones más sólidas y duraderas con sus clientes y colaboradores. Las nuevas generaciones buscan cada vez más esas marcas y compañías con las que puedan identificarse, que reflejen valores con los que se sientan alineados y que sean agentes de cambio en la sociedad.
Desde el sector inmobiliario, tenemos la oportunidad de influir en la calidad de vida de las personas, en la planificación de ciudades más inclusivas y en el desarrollo de comunidades sostenibles. Cada decisión cuenta, desde el tipo de materiales que se usan en una construcción hasta la manera en que se relaciona con quienes buscan un hogar o un espacio de trabajo.
Porque al final, nuestro verdadero legado no se mide solo en cifras, sino en la huella positiva que dejamos en quienes confían en nosotros y en el mundo que ayudamos a construir.
Catalina Giraldo, CEO y cofounder de Makler Inmobiliarios