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Donald Trump estalla con China una guerra mundial comercial: cinco puntos que preocupan a Colombia y al planeta

Tras la andanada de aranceles de Donald Trump y el contraataque de China, el comercio mundial se estremeció y las bolsas se desplomaron. Cinco puntos de este torbellino que amenaza al mundo.

Cristina Castro

Cristina Castro

Editora General

5 de abril de 2025, 5:49 a. m.
Trump desafía al mundo y a China con aranceles sin precedentes modernos. Pero podría terminar dinamitando la economía estadounidense y mundial. | Foto: istock/ ap/ getty images

Lo que se había advertido que iba a pasar finalmente pasó. Con su anuncio de aranceles globales recíprocos, Donald Trump generó un torbellino sin precedentes en la economía mundial con efectos devastadores que podrían arrasar con mucho más a su paso. Este viernes, cuando el dragón chino despertó y decidió contraatacar con aranceles del 34 por ciento para los bienes norteamericanos, el mundo sintió un estruendo, y una incertidumbre se apoderó de los mercados, en un escenario de cifras en rojo que no se vivían desde las tenebrosas épocas de la pandemia del covid-19.

Como en una caída de un castillo de naipes, en la que Trump había empujado la primera carta, los efectos comenzaron a verse de inmediato. Las bolsas cayeron y se habló de un viernes negro en Wall Street. La FED aseguró que la medida había sido una especie de harakiri para los mismos Estados Unidos y que causaría más inflación y menor crecimiento. JP Morgan anunció vientos de recesión. El precio del petróleo también se desplomó. Mientras tanto, la diplomacia mundial veía impávida esa desbandada. ¿Cómo pasó todo esto? ¿Qué puede venir? Cinco puntos para entenderlo.

“Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado y expoliado por naciones cercanas y lejanas, tanto amigas como enemigas”, dijo el presidente Donald Trump.
“Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado y expoliado por naciones cercanas y lejanas, tanto amigas como enemigas”, dijo el presidente Donald Trump. | Foto: ap

1. La obsesión de Trump

Donald Trump llegó al poder con dos promesas. La primera fue sacar a los migrantes irregulares de Estados Unidos, tema en el que se ha empeñado a fondo. La segunda, volver a su país y a sus ciudadanos más ricos. En términos sencillos, lo que significa su Make America Great Again (MAGA).

Lo reiteró claramente en el jardín de las rosas de la Casa Blanca. “Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, en la historia de Estados Unidos… Hoy América empieza a ser rica de nuevo”.

La tesis con la que Trump impuso sus aranceles es muy controvertida y en términos sencillos obedece a la creencia de que Estados Unidos ha sido víctima de un mundo que se ha aprovechado de su bondad. Y que las tarifas que hoy imponen apenas están equilibrando eso. “Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado y expoliado por naciones cercanas y lejanas, tanto amigas como enemigas, por igual. Los carroñeros extranjeros han destrozado nuestro otrora hermoso sueño americano”, dijo en su discurso.

Pero esa proyección del sueño americano ya es una pesadilla que critican a fondo los más reputados expertos. “El 2 de abril, impulsado por sus delirios, Donald Trump anunció la mayor ruptura en la política comercial de Estados Unidos en más de un siglo y cometió el error económico más profundo, dañino e innecesario de la era moderna”, escribió la revista The Economist.

“No es solo que parezca estar imponiendo aranceles mucho más altos de lo que casi nadie esperaba. También está haciendo afirmaciones falsas sobre nuestros socios comerciales –en este caso, no estoy seguro de si son mentiras, porque puede ser verdaderamente ignorante–, que los enojarán y harán que sea muy difícil dar marcha atrás”, dijo el premio nobel de economía Paul Krugman, quien advirtió que se “había vuelto loco”. Larry Summers, exsecretario del Tesoro, reaccionó con la misma estupefacción: “Esto es a la economía lo que el creacionismo a la biología y la astrología a la astronomía”.

 China, liderada por Xi Jinping, anunció su retaliación: aranceles del 34 por ciento a Estados Unidos, la misma cifra que el Gobierno Trump le impuso el miércoles.
China, liderada por Xi Jinping, anunció su retaliación: aranceles del 34 por ciento a Estados Unidos, la misma cifra que el Gobierno Trump le impuso el miércoles. | Foto: getty images

2. La tercera guerra mundial

El exministro José Manuel Restrepo lo dijo sin reparos. “Lo que inició Trump es una triste tercera guerra mundial, en este caso comercial. Y digo triste porque la aplicación de la acción es indiscriminada, como lo ha definido el presidente Trump. Es una mala noticia para las economías del mundo”.

Para iniciar esa guerra solo se necesitaba que un peso pesado igual que Trump respondiera. Y así fue. El viernes en la mañana, China anunció su retaliación: aranceles del 34 por ciento a Estados Unidos, la misma cifra que el Gobierno Trump le impuso el miércoles y que se suma a un 20 por ciento que ya tenían. También informó que demandó a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio.

Es una lucha de titanes. El excanciller Guillermo Fernández de Soto explica el peso de China en el mundo así: “Debemos tener en cuenta que estamos inmersos en la megatendencia de la transición del poder económico de Occidente a Asia Pacífico. Para 2060, el 55 por ciento del PIB global se generará en Asia. En 2075, China e India serán las principales economías del planeta. Este escenario no es nuevo. El péndulo de la historia vuelve a su lugar. Antes de la Revolución Industrial, el continente asiático jugó un rol central, como lo hará en las próximas décadas”.

Trump, además, no solo la emprendió con China, sino que golpeó a Asia con vehemencia. Taiwán, que recibió el 32 por ciento, indicó que los aranceles eran “sumamente irracionales”, y Japón, con el 24 por ciento, dijo que la decisión era “extremadamente lamentable”. Las tasas fueron altas en ese lado del mundo: Vietnam, 46 por ciento; Corea del Sur, 25; Tailandia, 36; Indonesia, 32; Malasia, 24, y Camboya, 49 por ciento.

Antes de la respuesta de China, Trump había alardeado con su jugada: “Los mercados tendrán un boom” y “El país tendrá un boom”.

Las bolsas vivieron una jornada de espanto. El Índice Dow Jones se desvalorizó 5,50 por ciento, el Nasdaq perdió 5,82 por ciento y S&P 500 retrocedió 5,97 por ciento.
Las bolsas vivieron una jornada de espanto. El Índice Dow Jones se desvalorizó 5,50 por ciento, el Nasdaq perdió 5,82 por ciento y S&P 500 retrocedió 5,97 por ciento. | Foto: getty images

La pelea de las dos economías más grandes del planeta produjo un remezón. Las principales bolsas del planeta tuvieron una jornada de terror. El Índice Dow Jones se desvalorizó 5,50 por ciento, el Nasdaq (que representa a las empresas tecnológicas) perdió 5,82 por ciento y el S&P 500 retrocedió 5,97 por ciento. Paralelamente, la Bolsa de Tokio cerró con una caída del 2,75 por ciento, y las pérdidas fueron muy marcadas en las cotizaciones de los fabricantes de automóviles:Toyota bajó 4 por ciento, mientras que Nissan y Honda sufrieron un desplome de más de un 5 por ciento.

Las materias primas también estuvieron golpeadas por la incertidumbre arancelaria. El petróleo Brent, que sirve de referencia para Colombia, descendió 3,9 por ciento y quedó en 66,24 dólares por barril, al tiempo que la onza de oro se redujo en 2,48 por ciento, ubicándose en 3.037 dólares.

Trump, en medio de este caos, parecía dichoso. “China jugó mal. Entraron en pánico”, escribió en mayúsculas sostenidas en su red social Truth. “A los muchos inversionistas que vendrán a Estados Unidos y que invierten enormes cantidades de dinero, jamás cambiaré mis políticas. Este es un gran momento para hacerse rico, más rico que nunca antes”, agregó en otra publicación.

El escritor Thomas Friedman, tres veces ganador del Pulitzer, publicó una columna en The New York Times que le dio la vuelta al mundo en la que decía que había visto el futuro y que no estaba precisamente en Estados Unidos, sino en China. “La estrategia del ‘día de la liberación’ de Trump es duplicar los aranceles mientras destripa nuestras instituciones científicas nacionales y nuestra fuerza laboral, que estimula la innovación estadounidense. La estrategia de liberación de China es abrir más campus de investigación y redoblar la innovación impulsada por la IA para liberarse permanentemente de los aranceles de Trump”, escribió.

“El mensaje de Pekín a Estados Unidos: no les tenemos miedo. Tú no eres quien crees que eres, y nosotros no somos lo que tú crees que somos”, agregó.

Donald Trump Aranceles
El anuncio de aranceles de parte de Donald Trump tendría un gran efecto en la economía. | Foto: Adobe Stock / AP

3. El efecto dominó

No se conoce aún qué pasará en el resto del mundo. Pero los efectos que vendrán no serán buenos. Como dijo la presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, en una guerra comercial “nunca hay ganadores, solo perdedores”.

Los líderes mundiales no le echaron gasolina a la hoguera, pero sí advirtieron que el fuego puede quemar muy fuerte. “Seamos claros sobre las graves consecuencias: la economía mundial sufrirá enormemente, la incertidumbre se disparará y desencadenará un mayor proteccionismo. Las consecuencias serán nefastas para millones de personas en todo el mundo”, aseguró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. La Unión Europea recibió una tarifa del 20 por ciento.

Emmanuel Macron calificó la medida de “brutal y sin fundamento”. Keith Starmer, del Reino Unido, que recibió una tarifa del 10 por ciento, más benévola que el resto de Europa, añadió que “nadie ganará en una guerra comercial”. Olaf Scholz aseguró que las decisiones son “fundamentalmente erróneas” y que Europa responderá “de manera unida, fuerte y apropiada al ataque contra un orden comercial que ha creado prosperidad en todo el mundo”.

América Latina, aunque fue la región menos afectada –la mayoría de países enfrentaron aranceles del 10 por ciento–, también reaccionó. El presidente Gustavo Petro calificó la medida como “un gran error” y acusó al Gobierno estadounidense de “neocolonialista”. Llamó la atención que Colombia, crítica de la Casa Blanca bajo el liderazgo de Petro, recibiera el mismo trato que El Salvador, cuyo presidente, Nayib Bukele, ha sido uno de los aliados más cercanos de Washington. En contraste, Javier Milei cerró filas con Estados Unidos y declaró que “Argentina avanzará en la adecuación normativa para cumplir con los requisitos de la propuesta de aranceles recíprocos”.

Kristalina Georgieva, la directora del FMI, aseguró que los aranceles “representan claramente un riesgo importante para las perspectivas globales en un momento de crecimiento muy lento” y añadió que “es clave evitar pasos que puedan perjudicar aún más la economía mundial”.

Kristalina Georgieva“Un riesgo importante para las perspectivas globales”.
Kristalina Georgieva, directora del FMI advirtió que los aranceles son “un riesgo importante para las perspectivas globales”. | Foto: afp

4. El tiro por la culata

Pero lo más sorprendente del remezón que vivió el mundo se sintió en el mismo Estados Unidos. Por ahora, todo indica que a Trump la jugada le salió mal. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, aseguró el viernes que “está quedando claro que los aumentos arancelarios serán significativamente mayores de lo previsto”. Agregó que “es probable que lo mismo ocurra con los efectos económicos, que incluirán una mayor inflación y una desaceleración del crecimiento”.

No hay que ser un premio Nobel para advertir que, si hay más impuestos de lado y lado, los productos se encarecerán y la vida se volverá más costosa en Estados Unidos. Pero los premios nobeles han sido quienes han salido a explicar los errores garrafales de Trump en sus decisiones. “Prácticamente, todos los economistas piensan que el impacto de los aranceles será muy malo para Estados Unidos y para el mundo. Es casi seguro que serán inflacionarios”, aseguró Joseph Stiglitz, profesor en la Universidad de Columbia y Premio Nobel de Economía.

El senador demócrata John Kennedy intentó explicarlo de manera más sencilla: “Los precios son como el whisky: un poco de whisky, en las circunstancias adecuadas, puede ser refrescante, pero demasiado whisky, en las circunstancias equivocadas, puede emborracharte como una cabra”.

El vicepresidente del Consejo de Relaciones Internacionales, Andrés Rugeles, señaló que quizás de hoy en adelante se hable de ‘trumpeconomics’, el momento en que el mandatario desafió a su propia economía y los mercados internacionales.

Fueron varias horas de tensión las que hubo entre Colombia y Estados Unidos.
El gobierno Petro no se quedó callado ante la imposición de aranceles. | Foto: Getty Images

5. El efecto en Colombia

Colombia, que habría podido salir muy afectada, la terminó sacando barata. Como la gran mayoría de naciones tienen aranceles y un número significativo una tasa más alta, para el país puede ser también una oportunidad. Por ejemplo, el café colombiano compite en ese mercado con el de Vietnam y, aunque es cierto que el 10 por ciento de arancel afectará este producto, el 46 por ciento que le impusieron a la nación asiática terminaría dándole una ventaja competitiva al país.

La canciller, Laura Sarabia, salió a aclarar que la medida no tenía que ver con ninguna acción de su jefe. “Queremos insistir en que esta es una medida global, no es discrecional al Gobierno del presidente Gustavo Petro”, dijo.

Lacouture hizo un llamado para que Colombia active su diplomacia comercial a fin de proteger los sectores clave de la economía. La líder gremial señaló que el país debe trabajar en tres frentes. “Primero, establecer un canal directo entre el Gobierno colombiano, la USTR y el Departamento de Comercio de Estados Unidos. Segundo, construir una estrategia público-privada que fortalezca la relación con importadores y aliados en Estados Unidos. Tercero, identificar ventajas competitivas en mercados donde los aranceles afectan a nuestros competidores”.

El exministro Luis Guillermo Plata consideró que las retaliaciones no son aconsejables, “porque conducirán a mayores aumentos de los aranceles, como lo vimos en el nefasto 26 de enero cuando Petro pretendió imponer aranceles del 25 por ciento a las importaciones desde Estados Unidos; la respuesta fue que ellos los aumentaron al 50 por ciento. Por lo tanto, lo mejor es diplomacia, en bloques de países, y ojalá en el marco de la OMC, que hasta ahora ha quedado relegada”.

Jeffrey Fajardo, presidente de Porkcolombia (gremio del sector porcícola), advirtió que, si Colombia asume una actitud retaliatoria y aumenta aranceles para productos como la soya y el maíz, podría generar efectos inflacionarios en el país y se empezarían a ver huevos, pollo y cerdo más caros. Estados Unidos le vende a Colombia unos 8 millones de toneladas de estos productos para el alimento balanceado de los animales.

Al final, sin embargo, Trump dejó claro que el arancel para él es también un arma de disuasión y que lo que viene es la negociación al detal con cada uno de los países. Con esa puerta abierta, los escenarios que se abren son desconocidos.