Política
La implosión controlada de la Alianza Verde dependerá de la asistencia de la dirección nacional. Claudia López generará primera disputa
Si hay quorum y mayorías absolutas en la Dirección Nacional, la Alianza Verde se dividirá y se convertirá este lunes en dos partidos políticos. Sin embargo, Claudia López causaría la próxima disputa.

Si nada extraordinario ocurre, la Alianza Verde se escindirá este lunes 10 de marzo y el ala petrista se quedará con el nombre de la casa política. Por su parte, el sector independiente armará rancho aparte, tendrá su propio presupuesto, un nuevo nombre y, desde luego, otros intereses de cara a 2026.
Los votos están garantizados en la Dirección Nacional para dividir al partido en dos. Si el Gobierno no se atraviesa bajo la mesa en el proceso, porque Claudia López –crítica de Gustavo Petro–, exalcaldesa de Bogotá, sería una de las beneficiadas, ya que volvería a tener una casa política, los verdes se implosionarían controladamente este lunes en el Hotel Tequendama, en Bogotá, en horas de la mañana.
Se necesita una mayoría absoluta, es decir, 44 votos de los 57 que forman parte de la Dirección Nacional, entre ellos las bancadas de Senado y Cámara, además de los codirectores, Antonio Navarro y Rodrigo Romero. También, los representantes de grupos significativos y algunos mandatarios regionales. Todos los 44 miembros deben votar positiva la decisión. De lo contrario, el ejercicio estará perdido.
Aunque los respaldos que se necesitan para la división están casi listos, no se descarta que a última hora no se conforme el quorum en la Dirección y se aplace la división. Ese es el principal riesgo.
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Al gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, el político que más representación tiene en la Dirección Nacional, no le gusta la decisión de escindir el partido, pero cedió. Algunos políticos verdes consultados por SEMANA coinciden en que le lanzó un salvavidas a Claudia López, su aliada política durante años, y su movida pretende abonar terreno para su candidatura a la presidencia en 2030.
Si la Alianza Verde se fracciona este lunes, ambas partes quedarán debilitadas: perderán curules, votos y presupuesto, y en las elecciones de 2026 tendrán que hacer un mayor esfuerzo para no ceder vigencia y poder.
El sector independiente tendrá más trabajo. Mientras que el ala petrista quedará con el nombre, la otra tendrá que buscar una nueva identidad –ya han descartado varios nombres tras varias lluvias de ideas–, un logo y lo más importante: definir los estatutos que deberán presentar ante el Consejo Nacional Electoral, que tendrá la última palabra y decidirá si otorga o no la nueva personería jurídica.
Además, los disidentes de la Alianza Verde tendrán que tomar sus propias decisiones, entre ellas cómo jugarán en las presidenciales de 2026. Ahí ya han tenido sus primeros dolores de cabeza.
La exalcaldesa Claudia López, quien renunció al Verde el 6 de mayo de 2024, ha participado en varias reuniones y tiene sus intereses en pertenecer a la nueva corriente política y, de paso, que ese grupo la respalde en las presidenciales. “Esa plataforma del partido se agotó. Valió la pena cada segundo, ahora emprendemos un nuevo camino”, dijo López en sus redes sociales.
Los congresistas Angélica Lozano, Katherine Miranda, Caterine Juvinao, Carolina Giraldo, Cristian Avendaño y Alejandro García no se han puesto de acuerdo sobre una candidatura presidencial, pues tienen la cabeza enfocada en la ruptura del partido.

Pero algunos de ellos han dejado claro que el nuevo sector no beneficiará directamente a Claudia López. Eso ha molestado a la exalcaldesa, que no ha escondido su furia en reuniones privadas. SEMANA confirmó que Angélica Lozano, Carolina Giraldo y Catherine Juvinao tienen claro que su respaldo será para López, quien anunciará su aspiración en las próximas semanas.
Pero Katherine Miranda, Alejandro García y Cristian Avendaño prefieren que se deje en libertad, pues tienen afinidad con Sergio Fajardo. ¿Qué pasará? ¿Cómo se dirimirá el tema? “Ya llegará el momento”, dijo un líder de la Alianza Verde, quien pidió reserva de su nombre. El comité de avales estará conformado por los seis congresistas que firmaron la solicitud de escisión, pero difícilmente se pondrán de acuerdo.
Por ahora, lo importante es que las partes logren el quorum y, por el camino, la escisión. De lo contrario, el ala antipetrista seguirá atada a los intereses y manejo de la Casa de Nariño.