OPINIÓN

Sofy Casas

Bruce Mac Master, ¿atornillado en la Andi?

Después de más de una década de Bruce Mac Master en la presidencia, una reelección por unanimidad no basta para despejar las dudas.
27 de septiembre de 2026 a las 9:50 a. m.

Bruce Mac Master lleva más de una década al frente de uno de los gremios más poderosos del país. Ha sido reelegido varias veces y, mientras tanto, empiezan a conocerse salidas de compañías importantes, inconformidad entre afiliados y versiones sobre presuntos bloqueos a quienes habrían intentado disputarle la presidencia. Cabe recordar que el pasado 8 de septiembre, hace apenas unas semanas, se conformó la nueva Junta de Dirección General de la Andi y Mac Master continuó al frente de la organización, con un período que va hasta finales de 2027.

No es la primera vez que su continuidad se resuelve con anticipación. En febrero de 2025, la Junta lo reeligió por unanimidad antes de que terminara su período. En noviembre de 2022 había ocurrido algo parecido. Su mandato fue extendido anticipadamente hasta noviembre de 2025. Mac Master dirige la Andi desde 2013.

Con ese historial sobre la mesa, hay razones para revisar a fondo cómo se han producido esas ratificaciones y qué posibilidades reales han tenido otros dirigentes del sector privado de competir por el cargo. Esta semana cité un trino de la periodista Vicky Dávila sobre Bruce Mac Master, para hacer pública la información que recibí de una fuente de alto nivel. Según esa fuente, existe un fuerte malestar por su permanencia en la presidencia y varias personas que intentaron postularse para dirigir el gremio habrían sido vetadas. La inconformidad, según la misma fuente, ha llegado incluso a reconocidas familias del mundo de los negocios. Muchos no se atreven a hablar públicamente. Son denuncias graves que merecen ser investigadas.

Lo que ha revelado Vicky coincide con lo que me vienen diciendo mis fuentes. Ha contado que hay afiliados que piensan distinto y, al publicar la carta de Mac Master, escribió que “pareciera que se quiere atornillar por encima de los intereses de la Andi”. También planteó una pregunta que hoy resulta inevitable frente a la representación del gremio ante el Gobierno. “¿Qué va a hacer si el presidente no lo recibe?”. Su información y la que he recibido por otras vías apuntan a un problema que ya no puede reducirse a una simple diferencia política con el Gobierno.

A esto se suman decisiones que ya son públicas. SEMANA reveló que Incauca, Providencia y Sucroal notificaron su retiro de la Andi. Coca-Cola Bebidas de Colombia e Indega salieron de la Cámara de la Industria de Bebidas, aunque continúan afiliadas a la organización, y el medio informó que un retiro definitivo estaría bajo consideración. Que compañías de este peso estén tomando distancia en plena crisis interna habla por sí solo. Es una señal concreta de descontento y ocurre justamente cuando crecen los cuestionamientos sobre la permanencia de Mac Master y su capacidad para representar los distintos intereses que conviven dentro del gremio.

Por otra parte, está su trayectoria. Antes de llegar a la Andi, Mac Master fue alto funcionario de Juan Manuel Santos y dirigió el Departamento para la Prosperidad Social. Después, ya como cabeza del gremio, respaldó el proceso de paz con los narcoterroristas de las Farc. Habló públicamente del compromiso del sector privado con la construcción de paz y el posconflicto. Él mismo reconoció años después que habían apoyado “una buena parte del proceso de paz anterior”. Su paso por la administración Santos y su respaldo a uno de sus principales proyectos forman parte de una historia que no puede borrarse al analizar quién ha conducido durante todos estos años una organización con enorme influencia en las decisiones económicas del país.

Con Gustavo Petro también tomó posiciones que generaron diferencias dentro del sector privado. En mayo de 2025, Mac Master anunció que la Andi estaba dispuesta a apoyar el recargo nocturno desde las siete de la noche y el pago del 100 % en domingos y festivos. Reconoció el “inmenso costo” que tendrían que asumir muchas compañías y llegó a pedirles públicamente a los empresarios que lo acompañaran en esa decisión. No todos estaban de acuerdo. Desde Fenalco, Jaime Alberto Cabal cuestionó la propuesta y advirtió sobre sus efectos en el empleo y en sectores especialmente golpeados por el aumento de los costos laborales.

Ese episodio deja otra inquietud. Cuando Mac Master habla en nombre de la Andi sobre asuntos que afectan directamente a sus miembros, conviene saber cómo se definen esas posturas y qué participación tienen los afiliados antes de que su presidente las anuncie públicamente.

Hace casi un año publiqué en SEMANA una columna titulada “Hay que blindar a la Andi”. La defendí cuando consideré que estaba siendo atacada y estigmatizada por el gobierno Petro, porque sigo creyendo que Colombia necesita gremios fuertes, independientes y capaces de defender la empresa privada. Hoy, después de escuchar estas denuncias, me queda un sinsabor. Las versiones sobre el cierre de espacios a quienes buscan nuevos liderazgos son demasiado delicadas para mirar hacia otro lado. Haber defendido a la institución no significa guardar silencio frente a lo que pueda estar ocurriendo en su interior.

Mac Master sostiene que la organización es mucho más que su presidente. Precisamente por eso resulta difícil aceptar que termine identificada durante tantos años con una sola persona. Una institución de esta importancia, que reclama transparencia, reglas claras y respeto por las normas, debe demostrar que esos mismos principios también se cumplen puertas adentro.

Después de más de una década de Bruce Mac Master en la presidencia, una reelección por unanimidad no basta para despejar las dudas. Lo que corresponde saber es cómo se llegó a ese consenso y si quienes quisieron disputarle el cargo tuvieron realmente la oportunidad de hacerlo.