Julio Londoño Paredes Columna Semana

Opinión

Después de la tempestad…, viene el manejo

Aunque nada es claro aún, es posible que las medidas arancelarias de Trump le sirvan a Colombia.

Julio Londoño Paredes
4 de abril de 2025

Trump descendió el miércoles al Jardín de las Rosas, en la Casa Blanca, con unas tablas en las que aparecían los aranceles que impondrá a los productos de todo el mundo, de la misma forma en que Moisés bajó del monte Sinaí con las Tablas de la Ley para el pueblo judío. Ojalá que los pueblos no se le insubordinen como le sucedió inicialmente al profeta.

Trump le dio “una patada al tablero de ajedrez económico mundial” y produjo una tempestad que tiene a todos los países del mundo, y a las grandes empresas, haciendo cuentas y calculando los efectos que esa decisión puede tener.

Hizo una clara separación entre sus intereses comerciales y de la política internacional en un momento crucial en el devenir mundial, sin tener en cuenta sus aliados ni los intereses políticos y estratégicos. Ni la guerra entre la Otan y Rusia por Ucrania, ni los riesgos de Taiwán ante las reiteradas amenazas de China de incorporarla a su territorio, ni el grave conflicto en el mar del Sur de la China por las islas Spratly, que pretenden varios países, entre ellos Vietnam.

Tampoco tuvo en cuenta sus afectos por algunos mandatarios latinoamericanos, pues impuso el 10 % a El Salvador, mientras le hacía una invitación muy especial a Bukele a la Casa Blanca, y a Argentina, no obstante las deferencias de Trump por Milei.

En lo que a Colombia se refiere, hay un mensaje de que el Gobierno colombiano por ahora no está en la lista negra, como sucede con Cuba, Venezuela y Nicaragua, como algunos lo suponían.

Aunque la situación no es todavía clara y cualquier cosa puede pasar, ya que el mandatario norteamericano es impredecible; es posible que a Colombia se le abran oportunidades, dado que sus competidores en la exportación de algunos productos a Estados Unidos, como el café, las flores y las frutas, han sido colocados en la misma condición, si no peor, como es el caso de Vietnam.

Sin embargo, si casi ahorca a Zelenski en la Oficina Oval, es posible que mañana cambie de opinión con respecto a algunos Estados o que expida reglamentaciones que modifiquen substancialmente las medidas adoptadas.

Es curioso, pero conocedor el país de los riesgos, de los mensajes de X nocturnos, de los discursos y de los consejos de ministros televisados, desde la canciller hasta los gremios, y desde los partidos políticos que apoyan al gobierno hasta los de oposición, le han solicitado a Petro que no se aventure con declaraciones populistas y con tinte electoral.

Tal vez la mejor reflexión que se le podría hacer es que tenga en cuenta que Trump es como él… Aunque una cosa es Trump y otra, Petro.