Jesús Ferro tenía 37 primaveras cuando fue nombrado rector de la Universidad del Norte en 1980. Cuando dejó la rectoría 38 años después, tenía 75 abriles. Existe un consenso en Barranquilla sobre la extraordinaria labor de Jesús Ferro al frente de la Universidad del Norte, hoy equiparable en el Caribe colombiano a la Universidad de los Andes o a Eafit. La universidad acaba de publicar el segundo tomo de su historia, muy bien escrito por Jesús Anturi Perdomo y dedicado
en buena parte al rector filósofo, y a fe que su nombre merece ser conocido y exaltado en todo el país. Según el exvicepresidente Gustavo Bell, Jesús Ferro trazó el camino y lo anduvo con paso firme y seguro elevando la institución por encima de las circunstancias del medio para proyectar una universidad con objetivos en el largo plazo. Para Antonio Celia, miembro del consejo directivo: “Jesús fue un gran rector, llevó a la universidad a ser de las mejores del país. Le impuso rigor, vinculó gente de gran nivel, le dio un énfasis humanista, trabajó con dedicación y la volvió un centro de discusión, de debate y de educación de alta calidad”. Cuando el rector estaba recién nombrado, Juan Gossain escribió: “No ha completado aún su primer año en la rectoría y ya es evidente su influencia intelectual en ella: la Universidad del Norte se ha convertido en epicentro de la actividad artística e intelectual de Barranquilla”.
Dirigiéndose a los graduandos de 1982, Jesús Ferro anotó: “La universidad los ha formado para el logro de un desarrollo económico con proyección social, para que trabajen responsablemente por el bien común, por el crecimiento de la riqueza nacional que favorezca a todos los colombianos. Se requiere la acción del hombre moral, de aquel individuo que está afincado en los más incontrovertibles y seguros principios éticos. No se dejen llevar por las tentaciones de la inmoralidad, no sucumban ante el enriquecimiento ilícito, no depongan las armas de esos altos ideales éticos que les imprimimos”.
La universidad se fundó hace 60 años. Del total de más de 77.000 egresados, más de 64.000 corresponden a la era Ferro. De los orígenes en las ingenierías y en Administración de Empresas, con Jesús Ferro la universidad pasó a ofrecer Derecho, Medicina, Arquitectura, Ciencia Política, Comunicación Social y Periodismo, Economía, Enfermería, Filosofía y Humanidades, Lenguas, para un total hoy de 29 carreras. Además, se creó un programa de formación de profesores, para que los docentes tuvieran maestrías y doctorados, se construyó una gran biblioteca y se fundó un hospital que lleva el nombre de la universidad. Además, se favoreció a los estudiantes de estratos 1 a 3 con el plan de becas Roble Amarillo, un árbol que florece en el campus. Con el plan Ser Pilo Paga, la Universidad del Norte acogió más estudiantes que cualquier otra de la costa norte.
La idoneidad y la honradez son los secretos del éxito de la gestión de Jesús Ferro. En la prensa nos ocupamos más de los sujetos armados que generan destrucción y muerte. Sin embargo, hay en el país muchas personas como Jesús Ferro, a las cuales les debemos que Colombia no sea Haití. Al mismo tiempo, repasando la gestión del rector filósofo, es lícito soñar con el país que no ha sido porque instituciones fundamentales estuvieron en manos de gentes dedicadas al saqueo del tesoro público.
Jesús Ferro Bayona, nacido en Magangué, estudió filosofía en Francia durante su formación como jesuita. Lo conocí como prefecto de disciplina en el colegio San Ignacio en Medellín en los años sesenta. No lo he visto desde entonces, pero periódicamente me llegaban ecos de su obra monumental, que se debe también a un equipo de personas capaces e igualmente comprometidas. Cuando se retiró de la Compañía de Jesús, se fue a vivir a Barranquilla, donde fue profesor de la Universidad Metropolitana, colaborador de Diario del Caribe y secretario general de Comfamiliar. Jesús Ferro fue un líder cauteloso en la rectoría. “Las decisiones no se tomaban abruptamente, eran estudiadas, obedecían a los planes de desarrollo, había un ejercicio corporativo de participación en los programas, pero indudablemente las directrices las trazaba el doctor Ferro”, escribió Gustavo Bell.
Barranquilla no posee una orquesta sinfónica permanente y el Museo de Arte Moderno apenas está en construcción, pero sí tiene una universidad que se cuenta entre las diez mejores del país. Para Jesús Ferro fue escrita la frase de don Quijote: “Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro”.
