Aunque en Colombia se presentan todos los días masacres, secuestros, asaltos y bloqueos, también en el ámbito regional y mundial se presentan hechos que pueden afectarnos.
Trump —en medio de la guerra con Irán, que cada día se le complica más— declaró que después de acabar con el régimen de los ayatolas, se ocupará de Cuba, afirmando que será para él un “gran honor” tomarse la isla y que puede hacer de ella “lo que quiera”.
Díaz-Canel ha respondido que “chocará con una resistencia inexpugnable”. No obstante, con la caótica situación que se vive en la isla, es dudoso que el pueblo cubano esté dispuesto a recibir con bandas de música una eventual intervención armada norteamericana. Seguramente quiere un cambio, pero no por esa vía. Habrá que esperar los hechos.
Los presidentes Eisenhower y Kennedy se equivocaron cuando aceptaron la invasión a Cuba por Bahía Cochinos en 1962 propiciada por la CIA, que les prometió a los invasores que al desembarcar encontrarían el apoyo entusiasta de la población y del ejército. Sucedió todo lo contrario: el fracaso de la invasión fortaleció enormemente al régimen. Ojalá que con Irán no vaya a suceder algo parecido.
Entre tanto, sorpresivamente, la presidenta encargada de Venezuela ha retirado al todopoderoso general Padrino López como ministro de Defensa y lo ha reemplazado por el jefe de su casa militar, Gustavo González, conocido como connotado violador de los derechos humanos.
En Venezuela muchos afirman que simplemente “se cambió de verdugo”; sin embargo, una decisión de esas características tuvo que ser dispuesta por el “estado administrador”. Se espera que el próximo sea Diosdado Cabello, ministro del Interior y cabeza de los grupos armados que apoyan al régimen. De todas maneras, podría ser el primer paso para un cambio en las fuerzas armadas, que son el sostén del régimen que ha imperado en Venezuela.
Con el Ecuador sigue vigente la guerra de aranceles que tiene gravemente afectadas a las poblaciones a ambos lados de la frontera. Ahora se ha encontrado un artefacto explosivo cerca del límite común, que llevó a nuestro presidente a afirmar que el Ecuador nos está bombardeando. No solo Noboa lo ha rechazado, sino que autoridades militares colombianas han descartado que el Ecuador tuviera ese propósito. Se ha creado una comisión conjunta para analizar el hecho. Nuestro mandatario afirmó que le había pedido a Trump que hablara con el presidente del Ecuador para que no escalara la confrontación entre los dos países. De pronto lo hizo.
Delcy Rodríguez le pidió al mandatario colombiano que intercediera ante Trump para que levantara las sanciones a Venezuela y así reestablecer el comercio entre nuestros dos países. Quién iba a pensar que Petro podría ser ese intermediario. Según se informó, el presidente norteamericano lo llamó para excusarse por no haberlo invitado a la reunión de los mandatarios de los países del Escudo de las Américas.
Los Estados Unidos anunciaron, igualmente, que le devolverán la visa a partir del 7 de agosto. Es presumible que adopten una medida similar respecto a su inclusión la Lista Clinton.
Todo es posible entre dos nuevos mejores amigos.
