La visita del presidente de la República, Abelardo De La Espriella, hace una semana a San Andrés Islas estuvo marcada por un hecho sin precedentes: a su llegada al archipiélago pidió reunirse con la gobernadora, Girley Ordóñez Bowie, y la representante a la Cámara Elizabeth Jay-Pang. Tras estrecharles la mano, el presidente les increpó: “Yo quiero decirles una cosa con el respeto que ustedes me merecen… quiero que sepan que estoy enterado de lo que está pasando en la isla y no lo voy a seguir tolerando. Estoy enterado de los negocios de su marido –le dijo a Jay-Pang–, estoy enterado de Coralina –le dijo a Ordóñez–. Estoy enterado de todo lo que se está haciendo… Toda la isla sabe cómo se manejan aquí los recursos, cómo se hace politiquería. Toda la isla sabe que su marido está detrás de la contratación de la Gobernación”, le dijo a la representante.
Más allá de lo insólito de la escena, que evidentemente fue un acto de humillación pública para las dos mujeres, el presidente puso sobre la mesa una realidad: el saqueo de recursos públicos que se ha dado en San Andrés a través de contratos direccionados a quienes financian campañas políticas, un esquema de corrupción que se repite en todas las regiones del país.
El mecanismo suele ser el mismo. Contratistas financian candidatos y luego recuperan su “inversión” mediante contratos direccionados que están plagados de sobrecostos y adiciones. Para llevar a cabo esta contratación, utilizan entidades con régimen especial de contratación para evadir licitaciones. Así, gobernantes y clanes políticos se reciclan elección tras elección, pues garantizan la financiación de las campañas a través de sus contratistas. Todo un reloj de corrupción.
En San Andrés, la representante liberal Elizabeth Jay-Pang, dice La Silla Vacía, pertenece a un grupo político surgido de la unión de dos clanes que han mandado en la isla: la casa liberal de los Housni y el grupo del exrepresentante Julio Gallardo. Detrás de Jay-Pang está su esposo, Norbert Vonblon Pomare, baluarte del gallardismo y propietario de Josef’s Concrete, una de las principales fábricas de concreto del archipiélago.
Aunque Jay-Pang negó que su esposo tuviera contratos con la Gobernación, una publicación de SEMANA registra que Vonblon ha participado en cuatro contrataciones con el Estado por 1.700 millones de pesos. Pero las acusaciones van más allá. Un reportaje de la Red Nacional de Veedurías Púprblicas analizó la contratación durante el gobierno de Nicolás Gallardo, quien fue financiado por Vonblon, entre enero de 2024 y mayo de 2025. Según el informe, entre marzo de 2024 y mayo de 2025 se firmaron 8.354 contratos por 530.000 millones de pesos, el 97 por ciento adjudicados de forma directa. También se suscribieron más de 7.000 contratos fantasmas por 170.000 millones de pesos. El reportaje recoge testimonios de personas a quienes supuestamente ofrecieron entre 500.000 y un millón de pesos mensuales a cambio de entregar sus documentos y firmar contratos sin prestar realmente los servicios.
Durante ese periodo también se entregaron 15.000 millones de pesos al Hospital Departamental, que hoy De la Espriella pidió intervenir por su deplorable estado.
La elección de Nicolás Gallardo fue anulada por doble militancia el 3 de abril de 2025. En las elecciones atípicas del pasado julio resultó elegida Girley Ordóñez, quien insistió, tras el regaño presidencial, en que apenas llevaba tres meses en el cargo y era inocente de cualquier señalamiento. Sin embargo, fuentes de la isla aseguran que es una ficha del propio Gallardo y que llegó a la Gobernación con el apoyo de la dupla Gallardo-Vonblon.
Esta semana la Procuraduría envió una comisión para investigar las presuntas irregularidades en el Hospital de San Andrés y los contratos suscritos con Norbert Vonblon Pomare.
Pero nada de esto sorprende a los sanandresanos. La belleza de San Andrés contrasta con la precariedad de sus viviendas, las calles que se inundan con cada aguacero y la pobreza de buena parte de su población. A este mar hermoso se llega por un aeropuerto vergonzoso donde esperan taxis destartalados, una imagen del abandono de un territorio que solo por tarjeta de turismo recibe cerca de 120.000 millones de pesos anuales. ¿A dónde va a parar ese dinero?
La corrupción que hoy señala el presidente no es algo nuevo. El archipiélago acumula una seguidilla de gobernadores condenados.
Aury Guerrero Bowie y Ronald Housni Jaller, ambos liberales, fueron condenados a 14 años y 7,5 años respectivamente, después de comprobarse la existencia de una organización dentro de la Gobernación mediante la cual contratistas que financiaban campañas posteriormente recibían contratos públicos y pagaban comisiones a funcionarios.
Guerrero, gobernadora entre 2012 y 2015, terminó condenada por nueve contratos por 39.000 millones de pesos en los que cobraba una comisión del 10 por ciento. Su sucesor, Ronald Housni, fue condenado por concierto para delinquir, contratación sin cumplimiento de requisitos legales, cohecho y peculado. Junto con su hermano, el exrepresentante a la Cámara Jack Housni, negociaban coimas a cambio de contratos para financiar su campaña al Congreso, como la construcción del Tropical Park, un hipódromo y el colegio Cemed, que solo son ruinas.
Luego vino Everth Hawkins, gobernador entre 2020 y 2023, quien, además de suscribir un contrato de 500 millones de pesos en publicidad, en plena pandemia, contrató con Aremca 11.125 millones para un mejoramiento urbanístico en el islote Haynes Cay que jamás ocurrió. Hawkins fue capturado esta semana y nueve funcionarios de Aremca están desde abril de este año en la cárcel por la corrupción en más de 100 contratos firmados en todo el país.
El siguiente gobernador, Nicolás Gallardo, también firmó contratos con Aremca que, junto con los de su antecesor, suman más de 144.000 millones de pesos para mejoras en la isla que jamás ocurrieron.
A San Andrés no le ha sobrado inversión. Le han sobrado corruptos. Es la misma matriz de saqueo que se repite a lo largo y ancho del país. Mientras no se desarticule este esquema congresistas-gobernantes-contratistas financiadores, la historia de saqueo seguirá siendo la misma.
