De acuerdo con los expertos de Atedian, cuidar un Mac no se trata de aplicar un único truco milagroso, pues en realidad, todo pasa por mantener buenos hábitos en el día a día: proteger el equipo, usar bien el sistema y prestar atención a la batería.
El comienzo para la duración
Uno de los errores más frecuentes es pensar que, por estar fabricados con materiales resistentes, estos equipos no necesitan mayor cuidado; sin embargo, con el uso diario también sufren desgaste.
Por eso, los especialistas insisten en algo básico: se basa en no presionar la pantalla, especialmente al momento de limpiarla, ya que un movimiento brusco o el uso de elementos inadecuados puede terminar dañando el panel de forma permanente.

Asimismo, es importante tener en cuenta la temperatura, pues señalan que dejarlo dentro de un carro bajo el sol o usarlo en ambientes demasiado fríos puede afectar tanto la batería como los componentes internos.
Otra práctica sencilla, pero clave, es configurar el apagado automático de la pantalla tras unos minutos de inactividad.

Rendimiento y mantenimiento
Mantener el software actualizado es una de las recomendaciones más repetidas por los técnicos. Estas actualizaciones suelen incluir mejoras de rendimiento, correcciones de errores y parches de seguridad que ayudan a evitar problemas a futuro. Ignorarlas, en cambio, puede hacer que el computador se vuelva más lento o inestable.

A esto se suma la importancia de limpiar archivos innecesarios. Aplicaciones como CleanMyMac facilitan esta tarea al liberar espacio y optimizar el sistema, evitando que se acumulen datos que terminan afectando el rendimiento.
Batería y hábitos de uso: el verdadero “truco”
Si hay un consejo que se repite entre los expertos, es el relacionado con la batería. Aunque muchos usuarios prefieren dejar el equipo siempre conectado, lo cierto es que no es lo más recomendable.
Lo ideal es permitir que la batería se descargue parcialmente antes de volver a cargarla. Este hábito ayuda a conservar su capacidad con el paso del tiempo.
