Tecnología
Delincuentes estarían dejando peligrosa trampa en el parabrisas de su carro para estafarlo a través del celular
Aunque el engaño inicial se basa en una estafa física, este puede evolucionar hacia una modalidad digital para engañar a las víctimas.


Los ciberdelincuentes continúan perpetrando sus ataques, y cada vez son más las víctimas que se ven afectadas a nivel global. Este problema no se limita a determinadas zonas geográficas, sino que, por el contrario, se extiende progresivamente a diversos países, sin importar género, edad, ni idioma. Con el advenimiento de las tecnologías, han surgido múltiples estafas en línea, dado que los piratas informáticos han hallado en ellas una herramienta eficaz para operar de manera oculta, actuando desde el anonimato detrás de una pantalla.
A pesar de que la manipulación emocional es una de las estrategias más eficaces utilizadas por estos delincuentes, ya que se basan en generar presión o miedo para obtener lo que desean, lo cierto es que estos métodos continúan sofisticándose, fusionando técnicas tradicionales con enfoques más avanzados.
En este contexto, se ha alertado sobre una nueva modalidad de estafa dirigida a los conductores, que consiste en dejar dinero como cebo sobre el parabrisas de los vehículos. El objetivo inicial es causar confusión y despertar la curiosidad del propietario del vehículo, lo que lo lleva a acercarse para investigar el objeto en cuestión.

Esta táctica funciona como una distracción, permitiendo que los delincuentes aprovechen el descuido de la víctima para sustraer sus pertenencias e incluso llegar al extremo de robar el vehículo. Cabe señalar que esta estafa no es reciente; ha estado en funcionamiento durante algún tiempo, pero su metodología se perfecciona continuamente.
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Frente a este tipo de amenazas, los expertos aconsejan no dejarse engañar por ningún tipo de anzuelo. La mejor medida es ignorar la situación o, en caso de observar algún comportamiento sospechoso, contactar de inmediato con las autoridades.
No obstante, los delincuentes se han reinventado y han hecho que este engaño evolucione a una ciberestafa, debido a que incorporan herramientas digitales y tácticas psicológicas más complejas para manipular a las personas. Un ejemplo de ello es el envío de notificaciones o mensajes falsos a través de correo electrónico, mensajes de texto o redes sociales, en los que se informa a los conductores que en su parabrisas les dejaron una supuesta multa, premio pendiente o un “dinero olvidado”. En estos mensajes aprovecharían para incluir enlaces o códigos QR que redirigen a páginas web fraudulentas, diseñadas para robar datos personales o bancarios, para de esta manera desocuparle sus cuentas.
Además, en lugar de simplemente dejar dinero físico en el parabrisas, los bandidos podrían redirigir a las víctimas a sitios web fraudulentos que aparentan ser legítimos (por ejemplo, páginas de “recuperación de dinero” relacionadas con la supuesta notificación). En estos sitios, se les solicitaría a los conductores ingresar sus datos personales, número de tarjeta de crédito o información bancaria, facilitando el robo de su información.

Asimismo, los delincuentes podrían crear aplicaciones móviles falsas que ofrecen recompensas o servicios de recuperación de “dinero perdido” y que exigen un pago o la provisión de datos bancarios para “validar” la supuesta oferta. Estas aplicaciones, siendo estafas, carecen de cualquier propósito legítimo, pero logran que los usuarios entreguen su información personal.
Aunque el engaño inicial se basa en una estafa física, este puede evolucionar hacia una modalidad digital para engañar a las víctimas, robar su información personal y financiera, o hacerles realizar pagos falsos. Es crucial mantener una actitud cautelosa ante cualquier oferta que provenga de fuentes no verificadas, tanto en el ámbito físico como en el digital.