Ciencia

Nasa pide no sentir temor por esto: “No representa una amenaza para la Tierra”

Este cometa fue descubierto en julio.

27 de agosto de 2025, 6:35 p. m.
El cometa 3I/ATLAS viaja a 209.000 km/h, la mayor velocidad registrada para un objeto de origen interestelar.
El cometa 3I/ATLAS viaja a 209.000 km/h, la mayor velocidad registrada para un objeto de origen interestelar. | Foto: Getty Images

Diversas misiones de la Nasa se están uniendo para observar el cometa interestelar 3I/Atlas, descubierto por primera vez en julio.

Si bien el cometa no representa una amenaza para la Tierra, de acuerdo con la agencia espacial estadounidense, sus telescopios espaciales de la apoyan una misión en curso para encontrar, rastrear y comprender mejor los objetos del sistema solar.

El telescopio espacial James Webb observó el 3I/Atlas, el 6 de agosto, con su espectrógrafo de infrarrojo cercano. El equipo de investigación ha estado analizando los datos del Webb para obtener más información sobre su tamaño, propiedades físicas y composición química.

Por su lado, SPHEREx (Espectrofotómetro para la Historia del Universo, Época de Reionización y Explorador de Hielos) de la Nasa observó el cometa interestelar del 7 al 15 de agosto. El equipo de SPHEREx ha estado analizando la información obtenida a partir de estos datos.

Estas observaciones siguen a la del telescopio espacial Hubble, que captó este objeto por primera vez a finales de julio, revelando su coma difusa, permitiendo estimar el tamaño de su núcleo entre 320 metros y 5,6 kilómetros.

Gran velocidad

En días pasados, se informó que el cometa viaja a través de nuestro sistema solar a la asombrosa velocidad de 209.000 kilómetros por hora, la mayor velocidad jamás registrada para un objeto de origen interestelar.

Esta impresionante velocidad demuestra que el cometa ha estado a la deriva por el espacio interestelar durante miles de millones de años.

El efecto de honda gravitacional de las innumerables estrellas y nebulosas que el cometa ha pasado le añadió impulso, incrementando su velocidad.

“Nadie sabe de dónde vino el cometa. Es como vislumbrar una bala de fusil durante una milésima de segundo. No se puede proyectar ese tiempo hacia atrás con precisión para determinar dónde comenzó su trayectoria”, afirmó en un comunicado David Jewitt, de la Universidad de California en Los Ángeles, líder del equipo científico de las observaciones del Hubble.

Ilustración que representa el paso de un cometa por el cielo.
Ilustración que representa el paso de un cometa por el cielo. | Foto: Getty Images/iStockphoto

El Hubble también capturó una columna de polvo expulsada por la cara calentada por el Sol del cometa, así como el indicio de una cola de polvo que se aleja del núcleo. Los datos del Hubble arrojan una tasa de pérdida de polvo consistente con la de los cometas que se detectan por primera vez a unos 480 millones de kilómetros del Sol. Este comportamiento es muy similar a la firma de los cometas que se dirigen al Sol y se originan en nuestro sistema solar, observados previamente.

La gran diferencia radica en que este visitante interestelar se originó en algún otro sistema solar de la Vía Láctea.

“Este último turista interestelar forma parte de una población de objetos previamente no detectados que irrumpen en escena y que emergerán gradualmente”, afirmó Jewitt. “Esto es posible gracias a nuestras potentes capacidades de estudio del cielo, que antes no teníamos. Hemos superado un umbral”.

Este cometa fue descubierto por el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (Atlas), financiado por la Nasa, el 1 de julio de 2025, a una distancia de 680 millones de kilómetros del Sol. Atlas es un sistema de alerta temprana de impacto de asteroides desarrollado por la Universidad de Hawái.

3I/Atlas debería permanecer visible con telescopios terrestres hasta septiembre. Después, pasará demasiado cerca del Sol para ser observado, y se espera que reaparezca en el otro lado del Sol a principios de diciembre.

Con información de Europa Press.

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