En Bogotá, la seguridad comienza a incorporar nuevas herramientas tecnológicas con la llegada de robots equipados con inteligencia artificial (IA). Estos dispositivos ya estarían en centros comerciales y conjuntos residenciales, con el propósito de reforzar la vigilancia y prevenir incidentes en distintos entornos urbanos.
Uno de los primeros en operar es Vicente, un prototipo de robot humanoide que no se limita a observar, sino que también puede interactuar con los ciudadanos. Su presencia introduce cambios en las dinámicas tradicionales de seguridad, al complementar el trabajo de los vigilantes humanos con capacidades tecnológicas avanzadas.

Este innovador sistema está diseñado para realizar monitoreo constante y analizar posibles riesgos mediante múltiples sensores. Gracias a su tecnología, puede identificar comportamientos inusuales, procesar información en tiempo real y actuar con precisión dentro de espacios concurridos.
Además, el núcleo del funcionamiento de estos dispositivos es la IA, permitiéndoles vigilar de forma permanente distintos espacios. A través de sus sistemas, pueden captar y enviar imágenes en tiempo real hacia centros de control, lo que facilita una supervisión continua y eficiente.

De acuerdo con sus creadores, Vicente no solo cumple tareas de seguridad, sino que también está diseñado para interactuar con las personas. Puede orientar a los usuarios, ofrecer saludos e incluso actuar como guía en lugares como conjuntos residenciales o centros comerciales, ampliando su utilidad en entornos cotidianos.
Aunque esta tecnología pretende ayudar en el trabajo humano y no reemplazarlo de inmediato, ya se está discutiendo el tema. En Bogotá, donde más de 180,000 personas trabajan en seguridad, hay preocupación sobre cómo estos avances podrían afectar los empleos en el futuro, especialmente en este sector.

Por ahora, estos robots están proyectados para operar en espacios como colegios, hospitales, empresas y entidades financieras. Además, se espera que llegue a los centros comerciales en los próximos meses, lo que sería un gran paso en la implementación de tecnologías para la seguridad en la ciudad.
