Turismo
Guía para viajar a Boyacá, una tierra llena de pueblos mágicos, joyas arquitectónicas y gastronomía exquisita, en Colombia
Este departamento fue elegido como uno de los más acogedores del país en 2025.

Ubicado en la región andina de Colombia, Boyacá es un destino que cautiva a los viajeros con su riqueza histórica, belleza natural y tradiciones arraigadas.
La variedad térmica y geográfica sustenta la riqueza silvestre del departamento, hogar de una gran variedad de flora nativa como el roble, árbol insignia del territorio que se puede apreciar en comunidades asentadas sobre los 1.500 y 3.000 metros sobre el nivel del mar.
De acuerdo con el Sistema de Información Turística (Situr). cuenta con más de trescientas mil hectáreas de páramos, correspondientes al 20% del total nacional, las cuales respaldan su reputación como epicentro de ecología y biodiversidad.
Por su belleza natural, es considerado un refugio ideal para los amantes de la naturaleza, pero también de la cultura, la historia, la arquitectura colonial y la gastronomía auténtica.

Un mosaico de pueblos mágicos
Viajar a Boyacá es recorrer sus encantadores pueblos llenos de paisajes imponentes y sabores inolvidables. Algunos de los más populares para incluir en su itinerario son:
- Villa de Leyva: Es uno de los destinos más emblemáticos del país, con una de las plazas principales más grandes de Latinoamérica. Sus calles empedradas, casas blancas y sitios históricos, lo convierten en un lugar imperdible.
- Monguí: Famoso por su tradición en la fabricación de balones y su hermoso Puente de Calicanto, este pueblo es una joya de la arquitectura colonial con vistas espectaculares a los paisajes boyacenses.
- Ráquira: Reconocido por su vibrante producción de artesanía en barro y cerámica, Esta población deslumbra con sus fachadas coloridas y un ambiente bohemio que invita a sus visitantes a descubrir la creatividad de los artesanos locales.

- Cuitiva y Lago de Tota: Su territorio está enclavado en la cordillera Oriental, muy cerca de la Laguna de Tota, considerado el lago más grande de Colombia.
Joyas arquitectónicas y sitios históricos
Entre sus monumentos más emblemáticos se encuentran:
- Puente de Boyacá: también conocido como el “altar de la patria”. Es un lugar icónico de la independencia de Colombia, donde se libró la batalla decisiva en 1819.
- Catedral Basílica Metropolitana Santiago de Tunja: Es la iglesia más antigua de Colombia, un tesoro arquitectónico que mezcla estilos renacentistas y barrocos.
- Convento de Santo Ecce Homo: Fundado en el siglo XVII, este monasterio cerca de Villa de Leyva es un testimonio de la influencia religiosa y cultural en la región.
- Casa de la Independencia de Socorro: En el municipio de Socorro, este museo conmemora la lucha de los comuneros y la participación del pueblo en la independencia.

Su gastronomía, una auténtica mezcla de sabores tradicionales
Un plan imperdible durante su viaje a Boyacá implica degustar sus platos más representativos, tales como:
- La mazamorra chiquita: Una sopa espesa a base de maíz, carne y verduras.
- El cocido boyacense: Un plato emblemático preparado con carne de cerdo, tubérculos y legumbres.
- Arepas boyacenses: Hechas con maíz, queso y cuajada.
- La chicha: Una bebida fermentada de maíz, tradicionalmente consumida en celebraciones y reuniones.
- Postres como la cuajada con melado y los almojábanas: Dulces que resaltan la riqueza de los ingredientes locales y la tradición repostera de la región.

¿Qué llevar y qué hacer?
Boyacá posee varios pisos térmicos, por lo que sus temperaturas oscilan entre los 14 °C y los 18 °C. Por eso, se recomienda llevar abrigos y ropa cómoda para los territorios más cálidos, que demandan el uso de protector solar y gafas oscuras.
Algunas actividades imperdibles que se pueden disfrutar en Boyacá son senderismo, visitas a viñedos, deportes acuáticos en el Lago de Tota y varias ferias y fiestas, incluyendo importantes eventos culturales como el Festival de Luces en Villa de Leyva.