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¿Qué es la bomba de la gasolina? Práctica muy común a la hora de conducir puede dañarla y obligar a costosa reparación
Dejar encender el testigo por falta de combustible no es una práctica sana para algunos componentes del vehículo.


En muchas ocasiones, los conductores permiten que el nivel de combustible en sus vehículos descienda hasta el punto en que se enciende el testigo de alerta de falta de gasolina.
Sin embargo, este hábito puede traer consigo consecuencias negativas tanto para el rendimiento del motor como para la seguridad en la carretera.
Evitar que esta luz de advertencia se active es una práctica clave para garantizar la durabilidad del vehículo y reducir riesgos mecánicos y operativos.

Consecuencias de conducir con el tanque casi vacío
Cuando el tanque de gasolina se encuentra en niveles críticos, el sistema de combustible puede verse afectado de diversas maneras, lo que genera problemas que pueden traducirse en costosas reparaciones y averías mecánicas.
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1. Daño a la bomba de combustible
Este componente, que se encuentra dentro del tanque, depende de la gasolina para su correcta lubricación y refrigeración. Si el nivel de combustible es demasiado bajo, la bomba puede succionar aire, lo que genera sobrecalentamiento y desgaste prematuro.
Según expertos de la industria automotriz como Car and Driver, la reparación o sustitución de una bomba de combustible puede costar entre 200 y 1,000 dólares, dependiendo del modelo del vehículo.
En Colombia, esta reparación puede superar los 500.000 pesos y podría subir según el costo de la mano de obra y los repuestos que se deban conseguir, según la referencia del carro a reparar.
2. Acumulación de sedimentos en el sistema de inyección
Con el tiempo, los sedimentos y residuos presentes en el combustible tienden a depositarse en el fondo del tanque. Cuando el nivel de gasolina es bajo, la bomba puede aspirar estas impurezas y enviarlas al sistema de inyección, lo que puede obstruir los inyectores y reducir la eficiencia del motor.
De acuerdo con la revista especializada Autobild, un sistema de inyección contaminado puede derivar en fallas en la combustión, pérdida de potencia y aumento en el consumo de combustible.

3. Riesgo de quedarse varado
Quedarse sin gasolina en la carretera no solo es una molestia, sino que también representa un riesgo para la seguridad del conductor y otros usuarios.
De acuerdo con datos de la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), los vehículos detenidos en vías de alta velocidad debido a fallas mecánicas o falta de combustible son propensos a sufrir accidentes. Además, en algunas ciudades, quedarse sin gasolina en plena vía puede derivar en multas o sanciones por parte de las autoridades de tránsito.
4. Mayor consumo y desgaste del motor
Cuando el nivel de gasolina es bajo, el sistema de inyección no trabaja de manera óptima, lo que puede generar una combustión irregular y afectar la eficiencia del motor.
Según estudios de Consumer Reports, un motor que no recibe la cantidad adecuada de combustible puede experimentar una combustión incompleta, lo que incrementa el desgaste de sus componentes internos y reduce su vida útil.
Recomendaciones para evitar el encendido del testigo de combustible
Para evitar los problemas mencionados, es recomendable seguir algunas prácticas sencillas:

- Mantener el tanque por encima de un cuarto de su capacidad: Esto ayuda a evitar que la bomba de combustible se quede sin lubricación y refrigeración.
- Abastecer combustible en estaciones de servicio confiables: Elegir gasolineras que ofrezcan combustible de calidad reduce el riesgo de acumulación de impurezas en el sistema de inyección.
- Revisar periódicamente el sistema de combustible: Un mantenimiento adecuado puede prevenir averías costosas y mejorar la eficiencia del motor.
- Usar aditivos limpiadores de inyectores: Algunos productos especializados pueden ayudar a eliminar residuos y mejorar el rendimiento del motor.