Por medio de redes sociales se dio a conocer el caso de Copón, un perro en condición de calle que pasó a integrar el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, en Chile.
Su historia inició hace ya casi diez años, cuando el personal de la Quinta Compañía Pompe France Valparaíso notó la presencia del animal en los alrededores de su estación.

Durante los primeros acercamientos, los integrantes de la guardia observaron que el perro presentaba una fractura en una de sus patas, situación que le impedía desplazarse y requería atención veterinaria. Frente a este diagnóstico, los bomberos organizaron una recolección de dinero para cubrir los costos médicos y habilitaron un área dentro del cuartel para su proceso de recuperación.
El plan original del grupo consistía en brindarle un refugio de paso, garantizando su alimentación y reposo mientras la lesión sanaba por completo y lograban reubicarlo en un hogar definitivo.
Sin embargo, su presencia en la estación modificó la rutina dentro del lugar y los planes de los bomberos. Los testimonios compartidos por los trabajadores en la cuenta oficial de Instagram de la unidad (@pompefrancevalpo) señalan que el canino comenzó a involucrarse en las actividades dentro de las instalaciones por su cuenta.
El animal acompañaba los cambios de turno, se familiarizó con los protocolos de la base y empezó a compartir los espacios de descanso con los voluntarios. Al notar este nivel de adaptación al entorno de emergencias, el equipo acordó asumir su cuidado a largo plazo y lo integró como un miembro más del escuadrón.
La presencia del perro causó grandes cambios en el entorno laboral. Los miembros de la institución reportan que la interacción con el animal funciona como un método para reducir el estrés que surge tras la atención de incendios, accidentes de tránsito y rescates. Además, sostienen que su presencia sirve de compañía para los uniformados durante las horas de espera en las jornadas de guardia nocturna.
Hoy en día, el canino participa de manera activa en las actividades públicas de la ciudad. El perro asiste a los desfiles y actos institucionales junto al resto del personal de emergencias, acatando las instrucciones de sus cuidadores. El equipo de trabajo indica que el animal mantiene un comportamiento dócil, lo que facilita su contacto con los ciudadanos durante los eventos.
