La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas confirmó que los restos que estudiaban desde 2024 corresponden al cura Camilo Torres y la osamenta terminó en un altar en la Universidad Nacional. Sin embargo, el anuncio no dejó satisfechos a dos grandes expertos en genética y medicina legal: Juan José Yunis, hijo de Emilio Yunis, pionero de la genética en América Latina, y a Carlos Valdés, exdirector de Medicina Legal.

Yunis dijo: “Entregaron unos restos óseos sin verificación científica. Faltaron a la verdad, ya que ni la antropología forense ni los datos de contexto permiten confirmar científicamente que los restos sean de Camilo”. Valdés, quien exhumó el cuerpo de Isabel Restrepo Gaviria, la madre del fallecido cura en La Habana, pidió al Estado mostrar los resultados de ADN, explicar los marcadores utilizados durante el procedimiento y los números exactos del análisis. “La ciencia es pública, no tiene secretos, no hay ningún hallazgo científico que se entregue en secreto”, afirmó a SEMANA.









