Muchos se preguntan las razones por las cuales el Gobierno de los Estados Unidos ha venido denunciando y persiguiendo a Petro como narco, como si tuviera algo que ver con el envío y la fabricación de la cocaína que les llega a diario a sus calles, cuando no existe ningún indicio o prueba de esto.
Los colombianos tenemos en nuestro radar al narco tradicional: a Pablo Escobar o a Rodríguez Gacha, que en su momento funcionaban como mafia, como Al Capone. Tenían guaridas, ejércitos de bandoleros, pero, sobre todo, actitud de mafiosos. Así eran todos sus socios y aliados.
Todo esto ha cambiado: desde las entrañas del narcotráfico, cómo actúan y se camuflan, hasta los organismos judiciales y policiales. Para ellos, no solamente es narco quien hace las labores de producción y tráfico de cocaína, sino también terminan siéndolo todos los que alrededor colaboran o ayudan a que esa labor sea exitosa. Ahí es donde Petro tiene un problema, porque esta supuesta conexión es una línea muy delgada y peligrosa para cualquier persona. Mejor dicho, cualquiera podría quedar untado como narco, sin serlo y sin quererlo.
El ejemplo más claro de esto es la lista Ofac o lista Clinton, donde terminan llegando muchas compañías y personas por el solo hecho de haber hecho un negocio con un narco: la venta de un vehículo, la compra de determinado bien o, simplemente, haberle recibido recursos. Como ven, existe hoy para cualquier ciudadano un riesgo grande y latente, sobre todo si se vive en Colombia.
Dentro de las imputaciones que se hacen a Maduro hablan del ELN, de las Farc, del Clan del Golfo, del negocio que estos grupos tienen con el narcotráfico, que todos sabemos es de lo que viven hace rato. Ahí es donde creo yo que pueden estar tocando a Petro, quien solo por el hecho de haber querido dialogar con ellos, haberles dado gabelas en los territorios u otras componendas, queda mal parado; lo dejan como cómplice, como alguien que les ha ayudado.
Adicionalmente, las relaciones de Petro con Venezuela (no solo con Maduro): ¿se acuerdan del audio de Diosdado Cabello diciendo que Petro fue a pedirles recursos para su campaña? O la cercanía de Petro e Iván Cepeda con Iván Márquez, que vive en Venezuela y comanda una de estas organizaciones delincuenciales.
Pero no es solo lo expuesto anteriormente. Yo creo que lo más poderoso, en pruebas, que deben tener, tiene que ver con el hijo no criado, con Nicolás Petro, quien supuestamente recibió recursos de narcos para la campaña y que al parecer ni entraron; se quedaron en sus arcas. Toda esta supuesta entramada criminal de su hijo le está pasando factura. Es lógico, en una campaña, lo que haga un hijo debe impactar a su padre, el candidato. Ahí es donde yo veo más vulnerable a Petro frente a las supuestas acusaciones que Trump y el Gobierno de Estados Unidos tienen en su contra.
Estoy además convencido de que Maduro terminará haciendo un arreglo y prenderá el ventilador. Debe ser uno muy potente, que dejará a muchas personas expuestas. Debe haber muchos personajes muy nerviosos.
Y es que, cuando se juega con candela, algo se termina quemando.





