La prensa del corazón empezó a emocionarse con el romance, a mediados del año pasado, cuando los tórtolos fueron vistos en varios lugares de Montreal. Para octubre, imágenes de los dos muy acaramelados en un yate y su llegada juntos a la fiesta de cumpleaños de Katy en París, confirmaron que eran pareja. Desde entonces, conforman uno de los dúos más perseguidos por los paparazzi y ella ha publicado imágenes de su idilio en las redes sociales.
Pero no han faltado los que suben una ceja, convencidos de que los amores entre dos personajes de tan alto perfil, de mundos muy distintos, no puede ser del todo un flechazo inocente. Él fue líder de una de las naciones con mayor peso político del planeta, pero tras perder la confianza del Parlamento y divorciarse de su esposa Sophie, se vio obligado a renunciar, así que su paso por la política está acabado. Ella, una de las cantantes con mayores ventas y un fandom gigantesco, ha visto su imagen lesionada por un último álbum calificado de “mediocre”, sus nexos con Dr. Luke, un productor acusado de abusos sexuales, y el viaje al espacio de solo mujeres en la nave de Jeff Bezos, tildado como “fracaso del feminismo”.

John Street, estudioso de los nexos entre política y cultura popular de la University of East Anglia (Inglaterra), declaró a la revista canadiense The Walrus que el poder es el “afrodisiaco definitivo” y que a Perry no solo le atrae de Justin lo guapo, sino el estar con alguien que ha sido capaz de hacer que pasen cosas en el mundo. Por su parte, la experta en relaciones Wendy Walsh le dijo a la publicación que ambos encuentran en la relación una forma de recuperar atención y relevancia ahora que sus carreras pasan por horas bajas.
Sobre Trudeau, Walsh recuerda que una amplia visibilidad forjó su imagen como personaje público, así que debe ser difícil para él no vivir más eso. También ha construido su marca personal a punta de un permanente contacto con el show business y a estas alturas no ignora que estar con una estrella como Katy lo puede poner de vuelta en la mirada pública, darle credibilidad y glamur, según Street. Todo para apuntalar su siguiente paso: reinventarse como orador de talla mundial, así como lo hicieron Bill Clinton y Tony Blair.

La atracción por la gente del arte también le viene a Trudeau de familia. Su padre, el también ex primer ministro Pierre Trudeau, tuvo romances con Barbra Streisand y Kim Cattrall, en tanto que su madre, Margaret, fue amante de Mick Jagger y Jack Nicholson.
La pintora de celebridades Suzi Malin, quien estudia el parecido entre la pareja que una persona escoge y su padre o madre, evocando un poco las teorías de Freud, descubrió que Margaret y Perry se asemejan en la forma de la base de la nariz, el mentón, la longitud de la frente y la expresión, que describiría como recatada o elegante. “La atracción de Justin por Katy podría deberse a que inconscientemente reconoció la mirada de su madre en las formas más curvas de su rostro”, anotó Malin.
