En un contexto internacional marcado por aranceles y volatilidad en los precios agrícolas, el café sigue siendo el eje económico y social de Risaralda. No es solo un cultivo, es el sustento de 19.000 familias y un sector que irriga más de un billón de pesos en la economía departamental.
Por eso hoy ejecutamos una inversión histórica de 9.500 millones de pesos, destinada a 160 familias agrupadas en 16 asociaciones de cafés especiales. El objetivo es claro: mejorar perfiles de taza, modernizar infraestructura, adquirir maquinaria y cumplir con los estándares que exige el mercado internacional.

Bajo la marca Hecho en Risaralda abrimos nuevos escenarios comerciales en Estados Unidos y Europa, conscientes de que la diversificación de mercados es clave ante la coyuntura global.
Pero la competitividad también depende de la infraestructura. Por ello, destinamos 20.000 millones de pesos a la compra de maquinaria amarilla para reactivar tres distritos y mejorar vías terciarias. Además, estamos invirtiendo más de 20.000 millones de pesos en asistencia técnica, insumos y fortalecimiento de asociaciones campesinas.
Las cifras hablan por sí solas: 9.500 millones de pesos para cafés especiales, 20.000 millones de pesos para vías y otros 20.000 millones más para apoyo agrícola. Invertir en café no es un gesto simbólico, es una decisión estratégica para garantizar desarrollo, arraigo y futuro en el campo risaraldense.










