Durante 37 años, el Premio Cafam a la Mujer se ha consolidado como uno de los reconocimientos más destacados para las lideresas sociales en Colombia. Su propósito ha sido visibilizar a mujeres que, desde diferentes regiones del país, impulsan proyectos capaces de transformar comunidades, promover la equidad y generar oportunidades para poblaciones vulnerables.
En la edición 2026, el Premio Cafam a la Mujer fue otorgado a Cecilia Estella ‘Chechy’ Murillo, representante del departamento de Antioquia, quien fue reconocida por su trabajo en inclusión social y empoderamiento de poblaciones vulnerables a través de la Fundación Moda y Flores. Desde esta iniciativa, Murillo ha convertido la moda en una herramienta de transformación social que dignifica la vida de cientos de personas, especialmente en comunidades afrodescendientes.
“Este reconocimiento representa mucho para mí, a mi liderazgo, a mi propósito de vida y también es una gran responsabilidad para seguir trabajando por las comunidades, seguir aprendiendo y uniendo empresas que quieran impulsar la verdadera inclusión social”, afirmó Murillo durante la ceremonia.
En esta edición participaron 146 mujeres de distintos departamentos del país, lo que refleja la diversidad de proyectos sociales liderados por mujeres en ámbitos como la cultura, la sostenibilidad, el desarrollo comunitario y la educación, de ellas, 30 mujeres fueron seleccionadas como finalistas, recibiendo el reconocimiento por el impacto que generan en sus comunidades.

Entre ellas, Julieth Peraza Torres, directora ejecutiva de la Fundación Cocha Molina y afiliada del Círculo de Mujeres Semana Dinero, quien fue reconocida como Mujer Cafam del departamento del Cesar.
Escritora y gestora cultural, Peraza ha dedicado su trabajo a preservar y divulgar el vallenato tradicional, al tiempo que promueve procesos de formación cultural e inclusión social. A través de su fundación creó una innovadora plataforma de educación virtual que permite aprender a tocar acordeón en 48 horas utilizando el teclado de un computador. Gracias a esta iniciativa, más de 10.200 estudiantes al año, muchos de ellos en condiciones de pobreza extrema o exclusión social, encuentran en la música una herramienta para fortalecer su identidad cultural y abrir oportunidades de emprendimiento.
“Este es un reconocimiento para todas las mujeres que hoy encontramos en la cultura un poder de transformación de vidas. Queremos que niños y jóvenes que enfrentan depresión o angustia encuentren en el acordeón una oportunidad para salir adelante”, afirmó.
Menciones y reconocimientos especiales
El jurado nacional también otorgó dos menciones de honor a lideresas cuyo trabajo evidencia transformaciones profundas en sus territorios. Una de ellas fue para Adriana Vanessa Tisoy, del Putumayo, fundadora de Sumagila Manoy, reconocida por su labor como guardiana de la memoria ancestral y promotora de la preservación del tejido tradicional, la lengua y los saberes de su pueblo.
La segunda mención fue para Angela Florenza Aguirre Peresson, del departamento de La Guajira, empresaria y gestora social que, a través de la iniciativa Lovenet, ha impulsado proyectos de nutrición infantil y acceso a agua segura en comunidades vulnerables.
Asimismo, el jurado entregó menciones especiales a Doris Morera de Castro, Mujer Cafam Tolima y gestora cultural reconocida por su aporte a la música colombiana, y a Naiyeska Naiyelin Rodríguez Esaa, Mujer Cafam Vichada, migrante venezolana y creadora del Comedor Comunitario Hogar de la Misericordia en Puerto Carreño, que beneficia a más de 300 personas al año.
Para Luis Gonzalo Giraldo Marín, director administrativo de Cafam, cada una de estas propuestas confirma que los cambios estructurales se construyen desde los territorios. “Cada proyecto confirma que el cambio se construye desde lo local y con impacto directo en las comunidades”, señaló.
Durante la ceremonia, que se cumplió en el Teatro Cafam, también se otorgó un reconocimiento especial a Claudia Bahamón, presentadora y activista ambiental, por su iniciativa Be-Cla, enfocada en promover hábitos sostenibles y educación ambiental. Y se rindió un homenaje póstumo a Nydia Quintero de Balcázar, quien durante 25 años presidió el jurado nacional del premio y fue reconocida como un símbolo de solidaridad y servicio en Colombia.
Bajo el lema Mujeres llenas de vida, esta edición del Premio Cafam reafirma que el liderazgo femenino continúa siendo un motor fundamental para la transformación social del país, demostrando que las iniciativas gestadas desde los territorios pueden convertirse en motores de cambio para miles de personas.
