El Tren del Pacífico, el megaproyecto que va a transformar la movilidad de El Salvador, entra en una etapa decisiva prevista para 2026, con la que se busca afianzar el proyecto y empezar con su desarrollo.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, buscará firmar acuerdos con el sector privado para lograr la asociación público-privada (APP) destinada a combinar los recursos de la nación con capital extranjero y créditos multilaterales.
En este sentido, el gobierno salvadoreño mantiene conversaciones con distintos inversionistas y organizaciones internacionales, con el fin de asegurar la viabilidad financiera del proyecto a largo plazo.
La iniciativa Tren del Pacífico cuenta con un megaproyecto de infraestructura que es el primer tramo de vía férrea, de 63 kilómetros entre el puerto de Acajutla y Sitio del Niño. Este primer tramo tendrá estaciones de pasajeros y carga, así como patios de contenedores orientados a maximizar la eficiencia de los puertos.

Asimismo, se espera que esta fase tenga siete estaciones de abordaje, tendría 12 puentes por cruces de ríos y 17 intersecciones de la línea férrea con la red vial, donde se requerirían pasos controlados u obras de paso.
Se estima que este primer tramo tendrá un costo aproximado de USD 300 millones, según la Agencia de Atracción de Inversiones y Exportaciones Invest in El Salvador.
Esta primera fase servirá como piloto para una eventual extensión hacia San Salvador, Guatemala, Honduras y el Tren Maya en México, buscando integrar a El Salvador en un hub logístico de la región.

El proyecto forma parte de un plan nacional y regional que busca invertir 10,700 millones de dólares hasta 2035. Las prioridades son obras de transporte y conectividad a lo largo del país.
El Tren del Pacífico es parte de la red de puertos que incluye el Plan de Modernización del Puerto de Acajutla y la instalación del astillero del Puerto de La Unión y el funcionamiento del ferry.

Aunque en principio los primeros tramos serán financiados con recursos públicos, la estrategia que se busca es una inversión mixta que permita la participación de empresas extranjeras en la gestión y operación del sistema ferroviario.
Por otra parte, el gobierno de Nayib Bukele espera finalizar la fase de inversión en su segundo mandato presidencial, comprendido entre 2024 y 2029, sin dar una fecha de inicio de las obras.

Cabe recordar que el primer anuncio sobre este proyecto fue en septiembre de 2021, cuando se reveló que la construcción iniciaría en 2022.










