Temor fue lo que sintieron los habitantes del sector conocido como Hato, en zona rural del municipio de Subachoque, Cundinamarca, tras encontrarse en la mitad de la vía con un cilindrobomba con las iniciales del ELN.
La situación fue de alta preocupación debido a que Subachoque es un municipio que se encuentra a solo una hora de Bogotá.

Fuentes de la Policía indicaron que se está verificando la información para poder establecer quiénes dejaron el artefacto explosivo en medio de la vía.
El reporte interno de la Policía señaló que “se hace la verificación por zona, mediante patrullaje, y se aísla el perímetro con acordonamiento, cintas, entradas y salidas aledañas”.
Esta situación se presentó en medio de la escalada violenta de esa guerrilla, que incluye el secuestro de policías en Norte de Santander, la guerra que protagoniza contra las disidencias en la subregión del Catatumbo y los atentados terroristas que comete a diario.
Lo grave del asunto es que todo este panorama ocurre en el marco de una mesa de paz con esa guerrilla, que lleva suspendida un año debido a la incursión armada que emprendieron contra las disidencias de las Farc y la población civil en la región del Catatumbo. La Gobernación de Norte de Santander registró 166 asesinatos y más de 83.000 personas afectadas por desplazamiento.

Hace tan solo una semana, el ELN ejecutó un atentado terrorista con drones cargados de explosivos en Tibú, Norte de Santander, que dejó un soldado muerto y otros cuatro heridos, quienes sufrieron las consecuencias de la violencia con la que delinque este grupo armado organizado ilegal.
El Ejército de Liberación Nacional apareció en informes de inteligencia como una de las estructuras que intentaría interferir en las elecciones de Congreso y de Presidencia, mediante el uso de la violencia y la intimidación para favorecer a ciertos candidatos y vetar a otros.
Por esta razón, las Fuerzas Militares y la Policía lanzaron varias ofensivas contra esa guerrilla para detener sus acciones criminales, proteger las próximas elecciones e impedir su expansión a otras regiones en las que no tiene presencia, como Subachoque, el municipio donde se halló un cilindrobomba con las siglas de esa organización armada.









