Falleció el viernes, 30 de enero, el segundo cabecilla del Clan del Golfo, alias Gonzalito. Así lo confirmaron a SEMANA fuentes de la mesa de negociación que sostiene ese grupo armado ilegal con el Gobierno Petro.
La versión suministrada da cuenta de que José Gonzalo Sánchez, nombre real del narcotraficante, se estaba desplazando por un afluente del departamento de Córdoba cuando sufrió un percance.
Específicamente, el siniestro ocurrió en el municipio de Tierralta, cuando el delincuente se acercaba a la zona de ubicación temporal, donde supuestamente iniciaría su tránsito a la legalidad.
No solo murió Gonzalito, también otras personas que lo acompañaban en la lancha. Hasta ahora, el número de víctimas no se ha esclarecido.

Gonzalito estaba a cargo de la operación criminal del Clan del Golfo en el Caribe colombiano, y le rendía cuentas a alias Chiquito Malo, el hombre que heredó el poder de alias Otoniel.
El fallecido estaba bajo la lupa de Estados Unidos por las toneladas de cocaína que exportaba desde el Urabá antioqueño. Precisamente, la justicia norteamericana lo había solicitado en extradición y la Corte Suprema de Justicia le dio el visto bueno.
Por información que facilitara su detención, el Ministerio de Defensa estaba dispuesto a pagar una recompensa de hasta 3.284 millones de pesos y llegó a ocupar una posición importante en el cartel de los más buscados por narcotráfico.

De acuerdo con el Gobierno nacional, alias Gonzalito tenía vigentes cuatro órdenes de captura por los delitos de concierto para delinquir, tráfico de armas, homicidio y secuestro.
En junio del año pasado, el Ministerio había advertido que él y su superior, alias Chiquito Malo, no tendrían lugar para escaparse. Con el avance de las negociaciones de paz, el discurso cambió.
“No habrá lugar en el que se puedan esconder. Los encontraremos para que respondan por los delitos que han cometido”, se afirmó en la cuenta oficial de Facebook de la entidad.

José Gonzalo Sánchez no solo estaba siendo rastreado por sus nexos con el narcotráfico, sino también por los constantes ataques en contra de la población civil, líderes sociales y firmantes de paz en Antioquia y Córdoba.
Fue señalado, entre tantas cosas, de cobrar extorsiones masivamente a empresarios y tenderos, así como a las personas que se dedican a la extracción lícita e ilícita de yacimientos mineros en los dos departamentos.
Con su fallecimiento se podría reconfigurar la cadena de mando del Clan del Golfo, que sigue siendo liderado por Chiquito Malo, quien se alista para inaugurar la primera zona de ubicación temporal de sus hombres.









