Después de los bombardeos registrados el pasado 4 de febrero en la subregión del Catatumbo, en Norte de Santander, el Instituto de Medicina Legal entregó un informe preliminar sobre los cuerpos de las siete personas que fallecieron en medio de los operativos militares.
Según la Dirección Seccional de Norte de Santander, entre los cuerpos se encuentra el de un menor de edad.

“A la fecha, se han identificado 5 cuerpos, que ya fueron entregados a sus familiares. Uno de ellos corresponde a un menor de edad”, señaló el Instituto de Medicina Legal mediante un comunicado.
Según la información preliminar, las siete víctimas son tres mujeres y cuatro hombres.

SEMANA confirmó que en la madrugada del pasado 4 de febrero se adelantó un fuerte operativo militar en contra de las estructuras de la guerrilla del ELN que delinquen en esa zona.
En la operación de alta precisión adelantada en los municipios de El Tarra y Tibú, las tropas del Ejército Nacional reportaron la “neutralización de siete sujetos” y la captura de uno más, señalados como presuntos integrantes del ELN.
La operación es ejecutada por unidades de la Segunda División del Ejército, la Fuerza de Despliegue Rápido de Aviación del Ejército, y se realiza de manera conjunta y coordinada con la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía Nacional.

De acuerdo con el reporte oficial, los soldados en terreno continúan desarrollando acciones ofensivas en la zona como parte de las operaciones contra estructuras armadas ilegales que delinquen en esta región del país.
Durante el desarrollo de la operación militar, las autoridades informaron la incautación de abundante material de guerra. Entre los elementos hallados se encuentran armas largas y cortas, municiones de diferentes calibres y artefactos explosivos improvisados.

Igualmente, se reportó la destrucción de drones y la incautación de granadas que, según la información entregada, habían sido adaptadas para ser utilizadas en aeronaves no tripuladas.
Esta región fronteriza —según señalan fuentes— ha fortalecido en los últimos meses el tráfico de droga, contrabando y personas.
Debido a esto, el ELN ha aumentado sistemáticamente sus ataques en contra de la población civil, instalaciones de la Fuerza Pública y otros grupos ilegales que están en la región.
La situación ha generado un desplazamiento masivo de personas, una crisis humanitaria que ha llevado a la Personería y la Defensoría del Pueblo a pedir atención, ayuda y protección del Gobierno.










