El fenómeno climático que ha traído lluvias persistentes y temperaturas más bajas de lo esperado en Bogotá continuará marcando el inicio del año, según el meteorólogo Max Henríquez, reconocido por sus análisis sobre el clima colombiano.
Llueve en los llanos, el piedemonte sur de la cordillera oriental, Boyacá y la sabana de Bogotá. Saquen sus paraguas porque estas lluvias aún van a durar uno o dos dias más pic.twitter.com/JisySEsbbC
— Max Henriquez Daza (@HenriquezMax) January 6, 2026
A comienzos de enero, Henríquez advirtió que la capital y la sabana experimentarán jornadas con nubosidad y precipitaciones, invitando a la ciudadanía a prepararse con abrigo y paraguas, ya que estos patrones se mantendrán al menos dos días más tras el inicio del episodio húmedo.
Las condiciones actuales contrastan con la tradicional temporada seca que suele caracterizar a enero en la región andina, lo que ha generado sorpresa entre los habitantes de la capital.

“Llueve en los llanos, el piedemonte sur de la cordillera oriental, Boyacá y la sabana de Bogotá. Saquen sus paraguas porque estas lluvias aún van a durar uno o dos días más”, escribió Henríquez en su cuenta de X.
Datos climáticos muestran que en este mes Bogotá puede registrar lluvia en más de 20 días, con temperaturas que oscilan entre los 9 °C y 19 °C en promedio, lo que explica la sensación de frío en amplias franjas del día.

Henríquez también advirtió sobre la posible llegada en 2026 de un evento de El Niño, un fenómeno que se desarrolla en el Pacífico tropical y que altera los patrones de viento y lluvia a nivel global. De confirmarse su desarrollo en el segundo semestre del año, este podría elevar las temperaturas y modificar los ciclos de precipitación habituales en Colombia.
El especialista ha insistido en que los pronósticos deben interpretarse con cautela y en el contexto de factores como la variabilidad climática y las tendencias globales.

Aun así, la combinación de lluvias atípicas para la época y las proyecciones sobre El Niño mantienen a expertos y autoridades en alerta, mientras la ciudad enfrenta un inicio de año pasado por agua y con sensación térmica baja.










