Los grupos armados ilegales siguen haciendo estragos en el sur del Cesar, donde las comunidades han quedado en medio de las acciones de estos subversivos de violencia. Son dos hechos que han generado terror entre las comunidades, quienes aseguraron tener miedo porque se sienten olvidados por el Estado, pero asediados por los terroristas.
En los últimos días se registró el asesinato de tres personas en el municipio de La Gloria, Cesar, quienes terminaron en manos de grupos alzados en armas cuando transportaban combustible en un camión.

Esta masacre ocurrió el sábado, 24 de enero, cuando “hombres armados los obligaron a descender del vehículo y posteriormente los asesinaron con arma de fuego. La camioneta en la que se movilizaban transportaba combustibles”.
Desde Indepaz, sostuvieron que el automotor fue incinerado tras el crimen de estas personas de las que solo han logrado identificar a una: “Los sujetos le prendieron fuego al automotor en el sector de Guamalito, en jurisdicción de El Carmen, Norte de Santander. Una de las víctimas fue identificada como Nixon Molina; sobre los otros dos hombres no se tiene mayor información”.
🔴 #08masacresen2026
— INDEPAZ (@Indepaz) January 25, 2026
📆 Fecha: 24/01/2026
📍 Lugar: La Gloria, Cesar
👥 Nº de Víctimas: 03 Personas
➡️Tres personas fueron asesinadas en el sector conocido como El Paraíso, en jurisdicción del municipio de La Gloria (Cesar). De acuerdo a las primeras versiones, hombres armados… pic.twitter.com/Q2qG49qdYV
Esta es la masacre número 8 que se registra en el país en medio de los violentos hechos de los grupos armados. En esta zona delinquen el ELN, Clan del Golfo, entre otras organizaciones.
En manos del ELN fueron asesinados Óscar Arévalo y su hijo, Juan Diego Arévalo, oriundos de Ocaña, Norte de Santander, con un cilindro cargado de explosivos cuando pasaban por una zona rural de Pailitas, en el Cesar.
Óscar era comerciante y su hijo, estudiante de Psicología. Murieron en el acto debido al impacto de la detonación, y el vehículo quedó completamente destruido. Los cuerpos de estas dos personas quedaron irreconocibles, de acuerdo con la versión de las personas que llegaron al sitio tras el fuerte estruendo.

En varias poblaciones del sur del Cesar, los grupos imponen sus propias reglas a las comunidades debido a que no hay presencia de la fuerza pública. Una líder social dijo a SEMANA que es poca la presencia del Ejército en la zona rural en el sur del Cesar.
“Ellos dicen que hacen presencia, pero uno es muy poco que los ve. La gente que está bien son los del casco urbano. Uno que le toca ir a la finca a traer los productos y otras cosas está desprotegido”, dijo la mujer.
Asimismo, indicó que hay cobro de extorsiones, reclutamiento de menores y los homicidios que ellos ordenan sin que nadie, al parecer, los detenga.









