Durante años hemos hablado de movilidad como si nuestras ciudades y municipios fueran islas separadas. Como si las personas que viven en Bogotá, en Soacha o en cualquiera de los municipios de la sabana se quedaran siempre dentro de esas fronteras, como si nuestras vías tuvieran límites políticos.
Pero la realidad es otra: la movilidad es regional, las personas viajan entre ciudades y municipios para ir al trabajo, a estudiar o a acceder a los servicios de salud. Bogotá, Soacha y los municipios de la sabana tienen relaciones interdependientes. y, por tanto, los retos en planeación de transporte de pasajeros, logística e infraestructura deben asumirse de forma conjunta.
Hace 100 días, desde la Agencia Regional de Movilidad, en cabeza de nuestra directora general Claudia Mercado Velandia, aceptamos el enorme desafío de consolidar una entidad que hasta hace poco no existía, pero que hoy es imprescindible. Una agencia creada para articular y planear la movilidad desde una escala que responda a la forma real en la que se mueve la gente. No como un ejercicio técnico aislado, sino como una apuesta colectiva por el bienestar, la seguridad y el desarrollo de la Región Metropolitana.
Estos primeros 100 días han sido, sobre todo, un ejercicio de construcción de confianza, no solo entre entidades, academia o expertos, sino a nivel de ciudadanía, porque ninguna transformación la logramos solos.
Entre los avances más importantes de nuestra gestión, queremos destacar la relación estratégica que hemos construido con el Ministerio de Transporte y los actores del sector para fortalecer nuestra capacidad regulatoria en el transporte público metropolitano, con el propósito de posicionarnos como autoridad de transporte en el corredor Soacha-Bogotá-Soacha, uno de los más dinámicos y complejos del país. Este trabajo nos permitió adoptar la tarifa del servicio de transporte público colectivo metropolitano para este año, un paso clave que da estabilidad al sistema en beneficio de usuarios y operadores.
La movilidad, sin embargo, no se trata solo de buses y tarifas. Se trata, ante todo, de proteger la vida. Por eso, durante este periodo, articulamos estrategias de gestión del tránsito y la seguridad vial en los principales corredores de la región, lo que nos permite celebrar la firma del Pacto por la Seguridad Vial Regional, estrategia que reúne a cerca de 20 entidades del orden nacional, departamental, municipal y distrital, autoridades y concesionarios viales, para la promoción de campañas pedagógicas que contribuyan a la disminución de la siniestralidad vial.
Por otro lado, lideramos acciones como la entrega de señalización temporal al municipio de Soacha, elementos que le ha permitido gestionar su movilidad durante planes éxodo y retorno, entre otros eventos, en la autopista Sur y la vía Indumil.
También dimos pasos firmes en la construcción de instrumentos de planeación regional. Avanzamos en la hoja de ruta para formular una política de movilidad regional que nos dé una visión compartida para dejar de reaccionar a los problemas y empezar a anticiparlos.
En esa misma línea, iniciamos la estructuración de la Encuesta de Movilidad 2027 con enfoque regional junto con la Secretaría Distrital de Movilidad, un ejercicio técnico y participativo, que ya tuvo su primer taller con expertos y que será fundamental para tomar decisiones basadas en evidencia.
Los proyectos metropolitanos también avanzaron. De la mano con el Distrito Capital, la Gobernación de Cundinamarca y la Región Metropolitana, logramos definir el área de influencia para la priorización del trazado de Línea 3 del Metro de Bogotá; mientras tanto, en Soacha, los estudios de prefactibilidad de la Fase 4 de TransMilenio están en marcha; así mismo, la extensión de la calle 80, para la que aportamos más de 6.000 millones de pesos para dar inicio a la ejecución del convenio que permitirá su estructuración integral.
Además, cerramos la estructuración y abrimos la licitación del contrato para el monitoreo de las condiciones de tránsito y la toma de información en la región, una herramienta clave para entender mejor cómo nos movemos en la región y fortalecer la toma de decisiones.
Este, sin duda, es el resultado de entender que la movilidad no reconoce fronteras, cuando se empieza a percibir de una forma más humana y los desafíos precisan soluciones compartidas.
Al cumplirse estos primeros 100 días, la invitación es clara: a los municipios que aún no hacen parte de la Región Metropolitana, los invitamos a sumarse. A construir juntos una movilidad más segura, eficiente y equitativa, y a disfrutar los beneficios de una planeación conjunta.
La Agencia Regional de Movilidad está aquí para integrar, articular y acercar oportunidades. Este apenas es el comienzo de un camino que solo tiene sentido si lo recorremos juntos.










