OPINIÓN

Luis Carlos Vélez

El libro de Trump

La dedicatoria de Trump, escrita de su puño y letra, decía: “You are great” (“Eres extraordinario” en español). El jefe de Estado, con un tono jocoso pero también presumido, comentó: “¿Qué me quiso decir con esa dedicatoria? No entiendo mucho el inglés”.
7 de febrero de 2026, 4:36 a. m.

La reunión del presidente Gustavo Petro con Donald Trump ha generado bastante controversia. Sin embargo, lo que ha quedado evidente es que el Gobierno ha hecho un esfuerzo monumental, a través de sus diversas narrativas, para hacernos creer a todos que fue un éxito. Pero un solo detalle revela que su intención desde el principio ha sido calculada y desbordada. Me explico.

En su intento por transmitir el mensaje de que se trató de un encuentro de máximas indulgencias, la administración Petro divulgó las fotografías del encuentro más rápido que incluso la Casa Blanca. Prácticamente en tiempo real, retratos de lo que estaba sucediendo circulaban en redes sociales y se presentaban como noticias de última hora en la ahora convertida en cadena de divulgación de propaganda estatal RTVC.

Sin embargo, fue una imagen la que despertó mi curiosidad. Mostraba al embajador García-Peña detrás de Petro y Trump en el pasadizo de la Casa Blanca que conduce a la Oficina Oval llevando un paquete en la mano. Tomé la imagen y la amplié para detallar el artículo, y me di cuenta de que era un libro con la palabra Trump. Luego busqué entre los míos y confirmé que se trataba de una copia de The Art of the Deal, un libro escrito por el periodista Tony Schwartz e inspirado por Trump. Es parte autobiografía y parte explicación de sus técnicas de negociación.

Tras las casi dos horas del encuentro, entre los numerosos mensajes que publicó el mandatario en su cuenta de X, me topé con un posteo del presidente Petro que mostraba el libro. La dedicatoria de Trump, escrita de su puño y letra, decía: “You are great” (“Eres extraordinario” en español). El jefe de Estado, con un tono jocoso pero también presumido, comentó: “¿Qué me quiso decir con esa dedicatoria? No entiendo mucho el inglés”. Touché.

Inmediatamente contacté a mis fuentes en La Casa Blanca y a otros colegas del equipo oficial de prensa de Trump para preguntar sobre el origen del libro. ¿De dónde salió? ¿Fue un regalo de Trump? La Casa Blanca se mantuvo hermética, lo que solo aumentó mis dudas. Sin embargo, una colega acuciosa que prácticamente vive en la residencia presidencial cubriendo el despacho para una de las cadenas más importantes del mundo me reveló: “Trump nunca ha regalado ese libro y nunca lo he visto en su oficina”.

¿Por qué llevaría García-Peña un libro de Trump a la vista? ¿Le regaló Gustavo Petro el libro a Trump como muestra de amistad y cariño? ¿Realmente cree Trump que Petro es “fantástico”? Mi curiosidad crecía.

Luego, el miércoles por la tarde, Juan Diego Cano, fotógrafo de la Casa de Nariño, publicó en sus redes un video muy bien editado en el que registraba la llegada de Petro a la Casa Blanca acompañado del embajador García-Peña. Era un recorrido desde el auto hasta el despacho oval. Imágenes rápidas del descenso de los dos funcionarios y su recepción por parte de una mujer de protocolo y un traductor. Y en la mano del embajador al descender del vehículo, el libro.

Procedí a escribirle al embajador el jueves por la mañana lo siguiente:

“Embajador, buenos días. Es Luis Carlos Vélez. Espero que esté bien. Quisiera, respetuosamente, confirmar con usted un detalle. Los videos y las fotos de su llegada a la Casa Blanca lo muestran con una copia del libro The Art of the Deal, de Trump. Se le ve bajando desde el auto que los transportó con el libro. ¿Por qué lo llevó?, ¿cuál fue el objetivo?

Mil gracias por su atención.” No recibí respuesta. Por la noche antes de dormir insistí. Nada.

Me acabo de levantar a la medianoche, a veces sufro de insomnio, y me encontré una escueta respuesta: “Lo llevamos para pedirle que lo firmara”, escribió García-Peña. n