El compañero Iván, como lo llaman aún varios de sus conocidos, siempre ha sido un elemento valioso para la guerrilla de las Farc. No en vano, fue defensor de Santrich y Márquez, dos de las principales cabecillas de esta organización criminal. Recuerdo perfectamente cuando los acompañó hasta las afueras de la cárcel, pues luego de proponerse férreamente excarcelarlos, lo logró.
Los delitos cometidos por Santrich y Márquez aún están presentes en la memoria de Colombia, de las familias de las víctimas y de los sobrevivientes a sus tratos inhumanos. Posar con Santrich y Márquez no solo muestra el grado de simpatía que siempre ha existido entre el ‘compañero Cepeda’ y la guerrilla de las Farc, sino que sirve para entender el contexto de muchos de los muy graves delitos cometidos por este par de delincuentes.
Santrich una vez liberado hizo lo único que supo hacer siempre. Delinquir. Fue así como un operativo de autoridades colombianas en cooperación con la DEA se convirtió en pieza clave para demostrar que Santrich era aliado del Cartel de Sinaloa. No sé por qué aún hay gente que se hace la sorprendida o que habla de entrampamiento, cuando la connivencia entre los carteles de las drogas mexicanos y las guerrillas colombianas, se sabe, es histórica.
Jesús Santrich siempre se burló de la justicia, además de ser un cruel victimario. Jamás olvidaré cómo ante la pregunta de un periodista en Oslo Noruega, sobre sí las Farc estaban dispuestas a pedir perdón a las víctimas, este respondió cantando al ritmo de un popular bolero “quizás, quizás, quizás”. Los hombres y mujeres asesinados, secuestrados, obligados a permanecer en campos de concentración en condiciones peores que los de Hitler, jamás fueron importantes para él. Este es uno de los amigos de Iván Cepeda.
Del otro que ayudó a liberar el ‘compañero Cepeda’, Iván Márquez, sabemos que se ha dedicado a delinquir desde Venezuela. Es uno de los líderes de la llamada Segunda Marquetalia, organización criminal que ha lo único que se ha dedicado es a generar inestabilidad en el Continente Americano, pues tiene nexos con grupos delincuenciales en México, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, entre otros.
De acuerdo a una de las hipótesis de la Fiscalía sobre el asesinato de Miguel Uribe, fue autora de este crimen la Segunda Marquetalia, habiéndose fraguado todo desde territorio venezolano. Justo ayer se confirmó la condena a 21 años de prisión a alias Gabriela, una de las autoras materiales del crimen del precandidato del Centro Democrático.
El testimonio de alias Gabriela, sumado a las investigaciones que ha adelantado la Fiscalía, apuntan a que ella, al momento de su captura en Florencia (Caquetá), se encontraba en plan de fuga para luego ir selva adentro y ser entrenada en el manejo de drones para aniquilar y hacer daño a la Fuerza Pública y también a civiles. En el Caquetá tiene fuerte presencia la Segunda Marquetalia.
Sobra decir que el asesinato de Miguel Uribe Turbay fue un golpe muy fuerte para la oposición, siendo de mucha utilidad para la campaña progresista que Miguel Uribe no continuara en la contienda electoral.
¿Estaría pagando el favor de su excarcelación Iván Márquez a Iván Cepeda con el asesinato de Miguel Uribe? Eso sólo ellos lo sabrán, por ahora aún resuena su amistad y cercanía, que parece va más allá de la legalidad.
Y esto último lo afirmo por el siguiente detalle: la información encontrada en los computadores de Raul Reyes confirma una gran cercanía entre Iván Cepeda y esta guerrilla. Iván Cepeda siempre ha argumentado en su defensa que la información ha sido distorsionada y que todo es un complot. Lo cierto es que varias agencias de inteligencia internacionales, entre las que se encuentra la CIA, han demostrado técnicamente, mediante la utilización de herramientas tecnológicas de última generación, que los computadores no fueron manipulados, y que la información encontrada en ellos es la transcrita por el mismo Raul Reyes.
La información de los computadores de Raúl Reyes es tan real, que ha sido utilizada en el indictment contra el dictador venezolano, Nicolás Maduro en Nueva York.
Así las cosas, más allá de ser amigo de las Farc, Iván Cepeda ha sido uno de sus grandes aliados estratégicos en el frente internacional y social. ¿Pensará hacer algo la justicia de los Estados Unidos al respecto?
Para finalizar les dejo un dato: de acuerdo a una encuesta Invamer, de finales del año pasado, en la que se preguntaba a los colombianos si les gustaría tener un presidente que tuviera buenas relaciones con los Estados Unidos, el 85 % afirmó que sí. Ojalá la justicia de los Estados Unidos avance prontamente, averigüe y condene a aquellos que por años han conspirado contra su país.










