OPINIÓN

José Miguel Santamaría

La chequera estatal

Las elecciones al Congreso ya nos mostraron como será el despilfarro de recursos.
13 de marzo de 2026, 11:00 a. m.

Hace unos días salieron los datos del crecimiento de la economía del 2025. Si se ve el número final es bueno, un 2,60 % no es la panacea, pero aguanta. El problema no es el número sino cómo se logró a punta de gasto público y de crecimiento del Estado. Económicamente seguir creciendo así es insostenible.

La ‘calma chicha’ en la que estamos es muy grave. El consumo sigue en aumento, se ven los restaurantes llenos, de igual manera los centros comerciales y los espectáculos de entretenimiento. La pregunta debe ser: ¿de dónde salen tantos recursos?

Sin tener atrás un departamento de investigaciones económicas, es fácil entender que es lo que está pasando. El Gobierno Petro ha hecho lo posible para que la ilegalidad impere. Entre la droga y la minería ilegal ponen gran parte de esos recursos, pero eso no es todo. Las remesas también han venido creciendo mes a mes. Es difícil entender cuanto es real y cuanto es pitufeo del narcotráfico.

Adicionalmente de lo anterior, el crecimiento desbordado del Estado también ha traído nuevos recursos a la economía. Más de 500.000 contratos de prestación de servicios a lo largo y ancho del país ha aumentado el consumo de los hogares.

No se sabe a ciencia cierta hasta cuando les va a aguantar esa gastadera de plata. Los indicadores económicos están sacando la lengua, tanto el endeudamiento como el déficit no aguantan más.

El problema radica por estos días en las elecciones. El Gobierno Petro es consiente de que, para ganar y mantenerse en el poder, necesita entregar recursos a diestra y siniestra. Los colombianos necesitan seguir sintiendo ese bienestar, pensar que están mejor que antes, no solo el aumento del salario mínimo es suficiente.

Las elecciones al Congreso ya nos mostraron como será el despilfarro de recursos. Están comprando votos por todas partes, es una pelea entre un pájaro y una guayaba madura.

Nada más entender los más de $ 500.000 millones en contratos que ha celebrado el Gobierno con organizaciones indígenas como el Cric, que es la organización de la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda. O los millones de pesos que siguen llegando a La Guajira sin resultado alguno. Tienen claro que en los departamentos con mayores índices de pobreza es más fácil comprar votos y adeptos. Es por eso que, las mayores votaciones del Pacto histórico están en la región Pacífica y en algunos de la región Atlántica.

Afortunadamente, están cayendo los congresistas y funcionarios que cogieron la UNGRD como caja menor para hacer sus fechorías. Qué curioso que algunos de estos congresistas involucrados pertenecían a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, donde se debió hacer un juicio político a Petro, pero nada pasó.

La democracia está en riesgo. Estas elecciones pueden ser, aunque siempre lo decimos, las más importantes de la historia. Vamos a definir si nos adentramos en el comunismo puro y duro o seguimos siendo un país con empresa privada, libertades y elecciones.