OPINIÓN

Aurelio Suárez Montoya

La miseria en los tiempos de Petro

Por los datos de todos los indicadores, puede concluirse que, en los tiempos de Petro, Colombia está del lado de las naciones más miserables del mundo, una que no ha podido recuperarse luego de seis años de pandemia.
7 de febrero de 2026, 4:37 a. m.

El economista norteamericano Arthur Okun (1928-1980) ideó el Índice de Miseria (IMO) de una economía para medir las condiciones laborales más extremas y lo definió como la suma del desempleo más la inflación. Su conclusión era simple: mientras menor sea el número, mayor será el estado socioeconómico de la comunidad.

En Colombia, durante el siglo XXI, el IMO alcanzó 11,84, su punto más bajo, en 2013, y desde entonces empezó a subir. En 2019 se trepó a 14,7 y luego vino la pandemia. En 2023, tras un año del Gobierno Petro, escaló hasta 19,45 y, al finalizar 2025, a ocho meses de concluir su mandato, marca 14. Pese a los alardes oficiales por la reducción del desempleo, como el menor en el siglo, el IMO es más alto que hace 12 años y apenas inferior al de los tiempos previos al covid.

Economistas como Robert Barro (1999) y Steve Hanke (2000) introdujeron dos variables para afinar el diagnóstico de las reales condiciones económicas del ciudadano promedio, más allá de las circunstancias laborales. Primero, se incluyó la tasa de interés (que incide en la actividad económica), que se suma a los datos del desempleo y de la inflación. Segundo, restaron el crecimiento anual del PIB, entendido como beneficio que alivia la miseria.

Con este Índice de Miseria modificado –que llamaremos IMOBH–, Colombia también tuvo su mejor registro en 2013: 13,17. La tendencia al alza llevó al indicador a 18 en 2019, luego a un pico de 30,15 en 2023, para cerrar en 23,62 en 2025. Aunque bajó en los últimos dos años, todavía está muy por encima de los niveles de 2019 y muchísimo más de 2013, hace 12 años.

¿A qué se debe dicho comportamiento? A la tasa de interés de los bonos de la deuda colombiana a 10 años. En tanto, en 2019 era de 6,5 por ciento; para 2025, lo fue de 12,42 por ciento, la más alta en 25 años, un récord negativo no tan publicitado. Esta costosa financiación del Gobierno anula la menor desocupación y no contrarresta la miseria, ni siquiera al sumarse el crecimiento económico de 2,8 por ciento para 2025, como lo pronosticó la Ocde para Colombia.

No obstante, para el cálculo de la miseria en las sociedades latinoamericanas, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) decidió añadir un ajuste, acorde con las características propias de los mercados laborales del subcontinente. Estimó necesario tener en cuenta la informalidad laboral para obtener una visión completa del estado miserable de cada país. El nuevo indicador se denomina IMOBHInfo.

Al igual que en los otros índices, el mejor año fue en 2013, con 61,87, aun con una informalidad laboral para 23 ciudades y áreas metropolitanas que rondaba el 49,7 por ciento, según el Dane. Para 2019, el índice subió a 65,2, con un 47,2 por ciento de informales. En 2023, el IMOBHInfo se disparó a 73,15. Finalmente, en 2025 marcó 67,22, cifra peor que en el caótico 2021, de 64,3, e incluso superior a la ocurrida en tiempos de pandemia (ver gráfico).

Miseria en tiempos de Trump
Datos de miseria en Colombia. Foto: Semana

¿Qué lugar ocupa Colombia en el mundo entre los países con mayor miseria? Según el ranking anual de miseria de Cato Institute (EE. UU.), con base en el IMOBH, en el que los primeros puestos son para los puntajes más altos, la situación se agrava. En 2014, Colombia estaba en el puesto 50 entre 106 países (Suárez, 2021) y en 2024, entre 162, quedó en el 37. No solo subió 13 puestos como más miserable –con respecto a una década–, sino que, de los nuevos 56 que entraron a ser estudiados en ese periodo, ninguno está peor que esta “potencia mundial de la vida”, como Petro la denomina.

(https://www.nationalreview.com/2025/02/hankes-2024-misery-index/). No es suficiente para observar el estado del bienestar socioeconómico de un país mirar solo indicadores básicos, sino que debe acudirse a otras variables influyentes e inclusive a combinaciones entre ellas. Por los datos de todos los indicadores, puede concluirse que, en los tiempos de Petro, Colombia está del lado de las naciones más miserables del mundo, una que no ha podido recuperarse luego de seis años de pandemia.

Este “cambio en reversa” ameritaría un estallido social en cambio de la palabrería altisonante al estilo de “expandir el virus de la vida por las estrellas del universo” (Petro, 2023), mientras en Colombia millones de personas viven un infierno.

Nota: Todos los índices se construyeron con base en datos del Dane y Banrep (BIE).