OPINIÓN

Fernando Ruiz

La tecnología: una salida a la crisis de la salud

En la tecnología aplicada de manera estratégica puede estar la clave para avanzar en el desarrollo de nuestro sistema de salud.
16 de marzo de 2026, 11:04 a. m.

La tarea más titánica que asumirá el gobierno entrante será la reconstrucción del sistema de salud. Seguramente el asunto más urgente tendrá que ver con el inmediato plan de choque financiero, así como la redefinición del modelo de aseguramiento. Esto incluye el rescate de las EPS intervenidas, en particular la Nueva EPS, hoy fallida responsable de la salud de 11 millones de colombianos.

Un sector que dejó de invertir y crecer plantea unos retos formidables. En los últimos tres o cuatro años no se han generado proyectos de inversión hospitalaria más allá del cemento y la infraestructura, proyectos de inversión pública que tienen todo el riesgo de transformarse en elefantes blancos. Hasta 1990, el país había invertido 2 % de su Producto Interno Bruto (PIB) en salud y dimos un salto cuántico al 8 % en las últimas tres décadas.

Pero toda crisis trae oportunidades. Mientras nuestro sistema ha estado en crisis se ha venido dando un profundo salto tecnológico, aupado por la creciente inserción de la inteligencia artificial y otras tecnologías en la salud. Tecnologías de diagnóstico rápido, dispositivos de monitoreo portátiles, algoritmos para el manejo y seguimiento de la enfermedad, telemedicina potenciada, son algunos de los muchos procesos diagnósticos que serán en avance de la atención médica. Pero también en la gestión administrativa y clínica se han generado avances muy importantes.

Nuestro sistema de salud no ha logrado superar mecanismos de pago y tarifarios anacrónicos mientras en muchos países del mundo los sistemas de agrupación que tienen la capacidad de integrar los procedimientos alrededor del diagnóstico —grupos relacionados de diagnóstico— y descomponer la severidad se han venido imponiendo, facilitando las transacciones y pagos dentro de los sistemas de salud. Llevamos años sufriendo con un sistema manual de gestión pública y pago que no se logra resolver a través del solo giro directo, simplemente porque todo el proceso de gestión del paciente y facturación sigue siendo completamente manual y profundamente lento, hasta que la factura pueda ser liberada por la EPS.

Hoy herramientas de predicción clínica permiten gestionar la atención de forma personalizada y con mayor eficiencia, con ejemplos destacados a nivel nacional en cuidados de pacientes crónicos e incluso en la atención hospitalaria. Los hospitales privados que han sido la punta de lanza en la modernización de nuestra estructura de prestación de servicios deberán liderar la adopción de herramientas digitales de gestión hospitalaria. Las acreditaciones internacionales son importantes, pero en esta crisis, demostraron no generar el menor respeto de interventores cuya mediocridad llevó al colapso al modelo de prestación.

La crisis actual de la salud no solo pasa por el desfinanciamiento de la UPC, también está determinada por la profunda ineficiencia generada de la pérdida de modelos de gestión de enfermedad que las EPS habían desarrollado durante muchos años, y con un aprendizaje generativo, que permitía el seguimiento clínico de pacientes, la prevención secundaria y terciaria; así como la gestión y logística para la entrega y el mantenimiento de medicamentos. Todo eso se perdió y recuperarlo será un gran reto.

Las herramientas de estandarización clínica que se han implementado en algunas de las instituciones hospitalarias de mayor prestigio en Estados Unidos —y con algunos ejemplos en Colombia— están logrando la reducción de la estancia hospitalaria de los pacientes. Permiten a las instituciones liberar camas para lograr hospitalarios adicionales, disminuir las infecciones intrahospitalarias —como consecuencia de estancias prolongadas— y ahorrar millones de dólares en desperdicios del gasto operativo relacionado con insumos y talento humano.

Es hora de despertar y empezar a redirigir el sistema de salud colombiano que es nuestro activo social más importante. Basta ya de ese letargo que nos heredó el tristemente célebre “shu, shu, shu” y quienes ahora están en campaña presidencial tendrán que ser estratégicos en estos últimos meses para demostrar que la salud es, fue y será un tema relevante para el futuro de todos los colombianos.

En la tecnología aplicada de manera estratégica puede estar la clave para avanzar en el desarrollo de nuestro sistema de salud y superar los efectos generados en estos cuatro fatídicos años.