OPINIÓN

David René Moreno Moreno

“Ni maqueta, ni carreta”

Ojalá muchos alcaldes imiten la buena labor del burgomaestre de Cartagena.
25 de febrero de 2026, 10:10 a. m.

En adición a la efervescencia preelectoral que se vive en estos días debido a la cercanía de las elecciones parlamentarias, también tenemos, lamentablemente, el efecto destructivo de un frente frío que ha causado daño y desolación en el Caribe colombiano, dejando miles de familias damnificadas, muchas de ellas sin hogar, sin sus bienes y sin fuentes de trabajo; se ha afectado la vida y la economía de esta bella y pujante región; muchos han perdido su ganadería, sus cultivos y gran parte de la infraestructura continúa afectada o destruida.

Es triste observar el raquítico apoyo del Gobierno central a estas familias, porque amigos de la Casa de Nariño desocuparon las arcas de la UNGRD, institución creada para atender estas emergencias; afortunadamente, hay varios alcaldes, empresas y personas solidarias que envían ayuda a los damnificados desde diferentes rincones del país.

Se ha declarado la emergencia económica para lograr los recursos que permitan auxiliar a los damnificados y ojalá estos pesos no sean ‘secuestrados’ para llenar los bolsillos de caciques políticos corruptos y mucho menos para comprar votos en las próximas elecciones.

‘Ni maqueta ni carreta’ es el lema de Dumek Turbay, alcalde de Cartagena, quien desarrolló una gran labor en beneficio del Corralito de Piedra; en efecto, se le está dando una nueva imagen a la ciudad, haciéndola más amigable, al modernizar la infraestructura, lo que ha generado empleo y, por consiguiente, contribuye a mejorar la calidad de vida de los residentes, cambio que sin duda atraerá a un mayor número de turistas y de inversionistas tanto nacionales como extranjeros.

Cartagena es única y se puede afirmar que busca equipararse con las grandes ciudades del mundo; cuenta con la parte histórica que cada día está más atractiva, engalanada, alegre, limpia y recuperada, lo que ha generado un ambiente seductor para los turistas; cuenta también con el acelerado desarrollo de la parte moderna de la ciudad con sus grandes edificios en Bocagrande, Castillogrande, El Laguito y Manga, que con sus construcciones proyecta una imagen viva de la ciudad.

El Centro de la ciudad y Getsemani son cada día más atractivos para los visitantes que cuentan con muchos hoteles y nuevos restaurantes, inclusive, con los carros antiguos y coches de propulsión eléctrica se muestra otra cara al turista, en lugar de los jumentos mal alimentados y mal tratados del pasado; el arreglo de plazas, parques y andenes, con el colorido de las flores y la recuperación de los monumentos, es algo para destacar favorablemente, pero tal vez lo que más sobresale es la construcción del Gran Malecón del Mar, obra que abarca gran parte de la zona costera, incluida una rueda de la fortuna como en Londres, París, Dubái, Osaka o Barranquilla.

Se suma al progreso de esta ciudad el acelerado desarrollo de lo que se puede considerar como la nueva Cartagena que emerge al norte de la ciudad; es un cambio espectacular con nuevos conjuntos habitacionales, moderna arquitectura, excelentes vías, gran arborización, la construcción de amplios y modernos centros comerciales, así como la probable construcción de un gran aeropuerto en Bayunca que servirá a Cartagena y Barranquilla, todo lo que ha creado miles de empleos directos e indirectos, con un gran impacto positivo en la región.

No se puede dejar de mencionar la gestión que han llevado a cabo la empresa privada y, posiblemente, el Gobierno municipal para atraer los cruceros de turismo que llegan diariamente con miles de turistas extranjeros, quienes sin duda se llevarán una buena impresión de la ciudad, sus monumentos y su belleza, así haya cobros exorbitantes en algunos restaurantes; ojalá los buques de pasajeros pudieran demorarse más tiempo en sus escalas para que haya mayor impacto en la economía local, especialmente para todos aquellos que trabajan en la industria del turismo.

Se felicita al alcalde de la ciudad porque su labor se verá recompensada con el impacto positivo de todas las obras que se llevan a cabo. Ojalá se emprenda una campaña para concientizar a los turistas que disfrutan de la ciudad para mantenerla pulcra y a todos los habitantes para que aprendan a querer, respetar, mantener limpia y segura su ciudad y atender con calidad a los turistas, porque turista satisfecho atrae a más turistas.