OPINIÓN

Diana Saray Giraldo

Si vota por un corrupto, usted también lo es

Si usted vota este domingo por un corrupto porque le prometió un puesto o un contrato, porque lo obligan en su entidad, porque le dan plata o porque le pidieron el favor, usted es un eslabón en esta cadena de corrupción.
7 de marzo de 2026, 7:08 a. m.

Este lunes, en la Distracción-Cuestecitas (La Guajira), fue capturado Luis Alfredo Acuña Vega, escolta del secretario de la Cámara, Jaime Luis Lacouture. En la Toyota blindada en la que se desplazaba fueron hallados 145 millones de pesos en efectivo, envueltos en siete sobres, cada uno marcado con un nombre y un teléfono.

Además del dinero, en el vehículo había publicidad política del candidato al Senado Daniel Restrepo, actual representante a la Cámara por Antioquia del Partido Conservador. Restrepo fue fórmula en 2022 del cuestionado senador conservador Carlos Trujillo, y hoy es su elegido para ocupar su curul.

Trujillo es aliado político del secretario Lacouture. Gracias a su apoyo, Carlos Trujillo, exalcalde de Itagüí, obtuvo más de 20.000 votos en La Guajira, un departamento en el que nadie lo conocía. Gran parte de esta votación la consiguió en Uribia. Trujillo apoyó la campaña de Gustavo Petro y como premio le fue entregado el manejo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), a donde llevó a su gran aliado: Olmedo López. Luego el Partido Conservador sacó a Jaime Luis Buitrago como alcalde de Uribia. El resto es historia: Uribia se convirtió en el centro de desvío de recursos de la UNGRD, donde se asignaron cerca de 400.000 millones en contratos corruptos.

Pero volvamos a la captura del escolta de Lacouture y a los sobres marcados con 145 millones.

El primer nombre que se lee es el de Rosa Pacheco. Pacheco es exdiputada conservadora de La Guajira y hoy le hace campaña a Daniel Restrepo al Senado.

El segundo nombre que aparece es el de “Dixon”, junto a la palabra “Dibulla”. Dixon Alberto Montero es hermano de Alberto Moreno, alcalde de Dibulla, también conservador. Moreno forma parte de la campaña de Daniel Restrepo. Otros tres sobres tenían los nombres de Ghandy R., Christian y Kevin Castillo, que presuntamente corresponden a Ghandy Romero, Christian Bermúdez y Kevin Castillo, actuales concejales de Riohacha. Este trío también apoya a Daniel Restrepo al Senado y al conservador Juan Loreto Gómez a la Cámara por La Guajira.

El penúltimo de los sobres lleva el nombre “Disneyis”, que podría referirse en realidad a Dusnelly Serrano, actual concejal de Dibulla, también conservadora, quien hace campaña por Daniel Restrepo.

El último nombre que se lee es “Benis”, junto a la palabra “Mingueo”. Dicen fuentes de La Guajira que se refiere a Venis Enrique Villar, que mueve la política en este corregimiento de Dibulla.

Aunque en las fotos de los sobres publicadas por la Policía no aparecen otros nombres, medios aseguraron que se encontraron también otros sobres con los nombres de Débora Barros y Beba Ramírez. Barros aspiró a la Asamblea por el Partido Conservador, pero se quemó. “Beba” es Laura Marcela Cantillo Ramírez, exconcejal de Maicao por el Partido Conservador. ¡Oh, concidencia. También promueven la campaña de Restrepo!

A pesar de la evidente conexión entre Lacouture, Restrepo, Trujillo y los líderes políticos de La Guajira, que podría sugerir la compra de votos, la captura del escolta Acuña fue declarada ilegal. El hombre alegó que el dinero era para comprar un carro. El juez de garantías determinó que transportar dinero no es delito y que no hubo flagrancia. Quedó en libertad y el dinero fue devuelto para seguir su recorrido hacia sus destinatarios en La Guajira. Desde hace mucho tiempo existe una red de corrupción política desbordada en La Guajira.

A pesar de que los nombres de los alfiles del Partido Conservador en esta región aparecen replicados una y otra vez en distintos escándalos, nada les pasa y por eso hacen política como si nada. Uno de los más grandes misterios es cómo Carlos Trujillo tiene un caudal electoral tan fuerte en La Guajira, a pesar de que jamás ha tenido arraigo en este departamento.

Este capítulo es fiel muestra de cómo se mueve la compra de votos en las regiones. Este mismo miércoles, la Policía capturó al exconcejal de Montelíbano (Córdoba) Misael Augusto Villarreal, en la vía Montería-Planeta Rica, con 434 millones en efectivo. Alegó que el dinero correspondía a sus actividades comerciales y fue dejado en libertad. Villareal impulsa la candidatura del senador Julio Elías Chagui, también señalado en el escándalo de la UNGRD.

Al día siguiente, en Gualanday (Tolima), una camioneta fue detenida con 71 millones y publicidad del Partido Liberal. La camioneta al parecer era conducida por el exalcalde de Planadas David Lozada, quien impulsa la campaña de Jaime Durán al Senado y la de Olga González a la Cámara. Lozada fue dejado en libertad y el dinero, devuelto.

Según el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, se han capturado a 20 personas con dineros que estarían destinados a la compra de votos; de ellos, solo uno fue enviado a la cárcel. Las capturas se dieron en Antioquia, Meta, Valle, Santander, Córdoba, La Guajira, Norte de Santander, Sucre, Urabá, Chocó y Tolima.

Las elecciones al Congreso se convirtieron desde hace mucho en un nicho de corrupción. Es tanto el dinero que se mueve, que hoy solo llegan a las curules quienes tienen dinero para financiar la compra de votos. Y estas grandes cantidades muchas veces solo las mueve la ilegalidad. Por eso, cada vez más el Congreso se llena de personajes impresentables, que luego recuperan la plata invertida en la compra de votos con contratos amañados y obras inconclusas.

Si usted vota este domingo por un corrupto porque le prometió un puesto o un contrato, porque lo obligan en su entidad, porque le dan plata o porque le pidieron el favor, usted es un eslabón en esta cadena de corrupción. Eso lo hace a usted igualmente corrupto. Vote bien, luego no se queje.