El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió una alerta sanitaria por la venta ilegal de un producto que se promociona como ‘antialopecia’, el cual no cuenta con registro sanitario.
Se trata del Minoxidil 5 mg + Dutasteride 0.5 mg cápsulas, el cual se comercializa como tratamiento para evitar la caída del cabello, el cual ha sido catalogado como fraudulento por la autoridad sanitaria.

Según la entidad, este producto es publicitado como cápsulas para hacerle frente a la alopecia, ya que estimulan el crecimiento de nuevos folículos capilares; sin embargo, advierte que no ofrece garantías de calidad ni seguridad, ya que se desconoce cuál es su verdadera composición, las condiciones de fabricación, el almacenamiento y el transporte.

“El consumo de productos sin registro sanitario es una práctica riesgosa que puede tener consecuencias graves para la salud de las personas. Cuando un medicamento no ha sido evaluado ni autorizado por el Invima, no existe certeza sobre su composición, ni sobre los efectos que puede generar en el organismo a corto y largo plazo”, advirtió William Saza Londoño, coordinador del Grupo de Farmacovigilancia de la entidad.
De acuerdo con la autoridad sanitaria colombiana, el uso de este tipo de productos fraudulentos puede resultar muy perjudicial para la salud. Por ejemplo, es posible que ocasionen interacciones con otros medicamentos o alimentos, afectaciones al sistema circulatorio, reacciones adversas en la piel, alergias y prurito, especialmente cuando son adquiridos a través de redes sociales, plataformas digitales o cadenas de mensajería, sin ningún tipo de control sanitario.

Ante esta situación, el Invima le hizo un llamado a la ciudadanía para que se abstenga de adquirir y consumir el producto y también a verificar siempre el número de registro sanitario antes de usar medicamentos, fitoterapéuticos o suplementos dietarios. Este es un proceso que puede realizarse a través de los canales oficiales de consulta de la entidad.

“Invitamos a los ciudadanos a informarse, a desconfiar de productos que prometen resultados rápidos o milagrosos y a reportar cualquier evento adverso o punto de comercialización ilegal. La protección de la salud es una responsabilidad compartida”, agregó William Saza.
De igual forma, con el fin de que la comercialización de estos productos continúe, la entidad solicitó a las autoridades de salud territoriales, establecimientos farmacéuticos e instituciones prestadoras de servicios de salud fortalecer las acciones de inspección, vigilancia y control y dar a conocer esta alerta con los diferentes actores del sector para prevenir riesgos en la población.









