Mientras el servicio de internet satelital Starlink, desarrollado por la compañía fundada por Elon Musk, se consolida como una alternativa confiable y competitiva frente a las conexiones tradicionales por cable —especialmente en zonas con infraestructura limitada—, Blue Origin, empresa creada por Jeff Bezos, anunció el desarrollo de TeraWave, una red de conectividad satelital de gran alcance.
Esta iniciativa plantea la integración de miles de satélites con redes de fibra óptica terrestre, una estrategia orientada a ampliar la cobertura digital y disminuir las brechas de conectividad en zonas rurales y de difícil acceso. Propuestas de este tipo buscan responder a las necesidades de empresas, entidades gubernamentales y centros de datos a escala global.

¿Cómo funciona Blue Origin?
Blue Origin contempla una red compuesta por más de cinco mil satélites distribuidos en dos niveles orbitales. La mayoría operará en órbita terrestre baja, con el objetivo de ofrecer altas velocidades de subida y bajada, mientras que un grupo menor en órbita media permitirá, mediante enlaces ópticos avanzados, alcanzar capacidades de transmisión mucho mayores.
Este diseño combinado, apoyado en la conexión con infraestructura terrestre de fibra óptica, busca garantizar flujos de datos equilibrados y de gran capacidad. Según información de Xataka, TeraWave permitirá tanto enlaces directos entre puntos específicos como acceso abierto a internet, reduciendo las barreras geográficas y técnicas que hoy limitan la conectividad en zonas remotas.

Además, el plan contempla un despliegue inicial hacia finales de 2027, con capacidad para atender a cerca de cien mil usuarios y ofrecer conexiones estables con velocidades equivalentes de subida y bajada, incluso en territorios donde las redes convencionales no tienen presencia.
La estrategia de Blue Origin en materia de conectividad espacial va más allá de TeraWave. Frente a las limitaciones de cobertura en su fase temprana, la compañía, bajo el impulso de Jeff Bezos, también avanza en Amazon Leo, un proyecto complementario que busca ampliar el alcance del servicio y llegar progresivamente a millones de personas en todo el mundo.

Esta visión apunta a convertir el acceso a internet de alta velocidad en un servicio accesible y escalable, sin importar la ubicación geográfica. Para ello, la integración con enlaces ópticos en tierra permite una gestión dinámica del tráfico de datos, capaz de responder con eficiencia ante picos de demanda o escenarios de emergencia, funcionando además como soporte para infraestructuras críticas.
Al garantizar velocidades simétricas en cualquier punto del planeta, el sistema se perfila como una alternativa innovadora frente a otras propuestas del mercado, lo que sitúa a Blue Origin como un competidor directo y sólido de Starlink dentro del sector global del internet satelital.










