Durante décadas, la cosmología ha descrito al universo como un escenario casi perfecto: un espacio vacío, homogéneo y silencioso que se expande de manera acelerada. Sin embargo, un estudio reciente ha vuelto a agitar ese consenso al plantear una idea tan desconcertante como provocadora: el espacio podría no ser realmente vacío, sino comportarse como un medio denso que influye en la expansión del cosmos.
¿Un vacío que no está vacío?
El punto de partida de esta discusión es una pregunta incómoda para la cosmología moderna: ¿y si el espacio no fuera un simple telón de fondo pasivo? El modelo estándar del universo, conocido como Lambda-CDM, se apoya en la existencia de la energía oscura como una constante cosmológica, representada por la letra griega Lambda (Λ). Bajo esta formulación, el vacío del espacio tendría propiedades inmutables y sería el motor de la expansión acelerada del universo.

No obstante, en los últimos años han comenzado a acumularse observaciones que no encajan del todo con esa imagen ordenada. Frente a estas tensiones, algunos científicos han optado por explorar explicaciones alternativas que cuestionan supuestos considerados casi intocables. Una de las más recientes sugiere que el espacio podría tener propiedades dinámicas propias, más cercanas a las de un fluido que a las de un vacío absoluto.
El universo como un fluido viscoso
La hipótesis fue planteada en un estudio aún no revisado por pares, firmado por Muhammad Ghulam Khuwajah Khan, investigador del Instituto Indio de Tecnología de Jodhpur. El trabajo fue difundido en el servidor de preimpresión arXiv y posteriormente recogido por Live Science. En él, Khan propone que el espacio podría comportarse como un fluido viscoso, con una resistencia interna que se opone, aunque de forma sutil, a la expansión del universo.
En este enfoque, el vacío no sería una nada perfecta, sino un medio con propiedades físicas capaces de influir en la dinámica cósmica. La idea rompe con la noción tradicional de un espacio inerte y plantea que la expansión del universo podría estar modulada por esta “viscosidad” del propio espacio.
Las grietas del modelo cosmológico estándar
La motivación de esta propuesta surge de ciertas discrepancias observacionales. Datos recientes del Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura (DESI), ubicado en Arizona, y del Dark Energy Survey en Chile indican que las galaxias se están alejando a velocidades ligeramente distintas de las que predice el modelo Lambda-CDM.

Tal como recoge Live Science, estas mediciones muestran “una ligera discrepancia entre nuestras teorías estándar y la velocidad real observada a la que las galaxias se alejan de nosotros”.
Estas diferencias han llevado a algunos investigadores a plantear que la energía oscura podría no ser una constante estrictamente inmutable, sino una magnitud que habría cambiado con el tiempo, una idea que desafía directamente la formulación clásica de la constante cosmológica.
Fonones espaciales y vibraciones del vacío
Para explicar estas anomalías, Khan introduce un concepto poco habitual en cosmología: los llamados “fonones espaciales”. Inspirado en la física del estado sólido, el término no alude a ondas sonoras reales, sino a vibraciones longitudinales del propio tejido del espacio, descritas de manera similar a los fonones que aparecen en los cristales.
Según el modelo, estas vibraciones generarían una resistencia efectiva a la expansión cósmica, produciendo una presión que se opone parcialmente al efecto expansivo de la energía oscura. De este modo, la expansión del universo se vería ligeramente ralentizada, lo suficiente como para explicar las discrepancias observadas en los datos. El estudio sostiene que este planteamiento “se ajusta a los datos del DESI con gran precisión”, lo que, en palabras del autor, ayudaría a aliviar algunas tensiones del modelo estándar sin renunciar por completo a la energía oscura.

Prudencia ante una idea que sacude el consenso
Pese a lo sugerente de la propuesta, la comunidad científica mantiene una postura prudente. El trabajo aún no ha pasado por el proceso de revisión por pares y supone un cambio profundo en la comprensión del vacío del espacio. Además, los propios datos del DESI siguen siendo objeto de análisis detallado.
Como advierte Live Science, “todavía no sabemos con certeza si tal viscosidad sería una propiedad fundamental de la naturaleza o solo un artefacto lento de nuestras mediciones actuales”.
*Con información de DW.










