Los celulares son una extensión de la vida cotidiana, pues almacenan conversaciones, fotos, contraseñas y hasta información bancaria.
Un reciente informe de la agencia Zimperium, publicado en StatCounter, encendió las alertas al revelar cuáles son las tácticas más frecuentes que utilizan los hackers para atacar celulares Android y iPhone, aprovechando descuidos comunes de los usuarios y fallas que suelen pasar desapercibidas.
Android, el sistema más expuesto por celulares antiguos y ‘apps’ fuera de control
“Las principales amenazas para Android son las aplicaciones maliciosas distribuidas mediante descargas laterales y el mishing/ingeniería social”, indica el comunicado.
En el ecosistema Android, los ataques suelen encontrar terreno fértil en dos factores muy comunes: teléfonos que ya cumplieron su ciclo de vida y aplicaciones instaladas desde fuentes externas.

Muchos usuarios continúan utilizando equipos que dejaron de recibir actualizaciones hace años, lo que abre grietas que pueden ser aprovechadas para tomar el control del dispositivo o acceder a su información. A esto se suma la costumbre de descargar aplicaciones por fuera de las tiendas oficiales. Aunque algunas prometen funciones extra o versiones gratuitas de servicios populares, en realidad pueden esconder programas diseñados para espiar, robar datos o redirigir al usuario a sitios fraudulentos.
Los engaños por mensajes de texto también siguen siendo una de las trampas más efectivas: alertas falsas que invitan a hacer clic de inmediato y terminan llevando a páginas creadas para capturar información personal o instalar software dañino sin que la víctima lo note.

iPhone tampoco está a salvo: redes abiertas y mensajes falsos lideran los riesgos
“El 54 % de todas las amenazas para iOS se basan en ataques de intermediario (Mishing) y el 39,8 % son amenazas de red (ataques de intermediario)”, comparte el informe.
Aunque iOS es percibido como un sistema más cerrado, los ataques no desaparecen; en muchos casos, el problema no está en el celular en sí, sino en el entorno en el que se usa.
Conectar el celular a redes wifi abiertas, desconocidas o poco confiables puede permitir que terceros obtengan información del dispositivo, desde contraseñas hasta datos privados.

Una de las advertencias señaladas se basa en postergar las actualizaciones de los celulares: “Las amenazas más críticas dirigidas a dispositivos iOS incluyen el jailbreaking y la manipulación del sistema, que comprometen la integridad del sistema operativo. Esto se agrava por el riesgo significativo que supone no aplicar actualizaciones esenciales del sistema operativo que solucionen vulnerabilidades conocidas”.
A esto se suma el crecimiento de enlaces engañosos enviados por mensajes o correos que imitan comunicaciones reales. Al tocarlos, el usuario es dirigido a páginas falsas que buscan robar datos o instalar aplicaciones con comportamientos sospechosos, un riesgo que antes era más común en otros sistemas, pero que hoy también afecta a los usuarios de Apple.










