La Nasa sorprendió al mundo con nuevas observaciones del cometa interestelar 3I/ATLAS, que en 2025 se convirtió en noticia por ser solo el tercer objeto de este tipo en cruzar el sistema solar. Los científicos de la agencia han confirmado que este visitante cósmico contiene moléculas orgánicas, los mismos compuestos que forman la base de ciertos procesos biológicos en la Tierra.
La misión SPHEREx, diseñada para explorar la historia del universo y los hielos cósmicos, dirigió su mirada infrarroja al cometa en diciembre de 2025, sumando información clave sobre un cuerpo que viajó desde el espacio profundo durante siglos.
“En una nueva nota de investigación, los científicos de la misión describen la detección de moléculas orgánicas, como metanol, cianuro y metano”, informó la Nasa. Aunque en el planeta estos compuestos son fundamentales para la vida, la agencia recuerda que también pueden formarse por procesos no biológicos.
Cometa en erupción: los hielos antiguos se despiertan
Cuando 3I/ATLAS se acercó al Sol, su superficie congelada comenzó a calentarse y sublimarse, es decir, el hielo pasó directamente a gas sin convertirse en líquido. Este proceso liberó agua, dióxido de carbono, monóxido de carbono y una mezcla de sustancias químicas que permanecieron atrapadas bajo el hielo durante miles de millones de años.

“El cometa ha pasado siglos atravesando el espacio interestelar, siendo bombardeado por rayos cósmicos de alta energía, y probablemente ha formado una corteza procesada por esa radiación”, explicó Phil Korngut, científico de instrumentos de la misión en Caltech, Pasadena.
“Pero ahora que la energía del Sol ha tenido tiempo de penetrar profundamente en el cometa, los hielos prístinos bajo la superficie se están calentando y entrando en erupción, liberando una mezcla de sustancias químicas que no han estado expuestas al espacio durante miles de millones de años”.
Este fenómeno provocó un aumento notable del brillo del cometa en diciembre de 2025 y permitió a SPHEREx detectar materiales que incluyen moléculas orgánicas: hollín y polvo de roca, componentes típicos del sistema solar primitivo.
Además, se observó que el cometa expulsaba fragmentos rocosos de gran tamaño, demasiado pesados para ser arrastrados por la presión de la luz solar, mientras que su cola de polvo permanecía pequeña y compacta.
El descubrimiento de moléculas orgánicas en el cometa 3I/ATLAS es importante porque confirma que algunos ingredientes básicos para la vida no son exclusivos de la Tierra, sino que existen en el espacio interestelar.

Ciencia en el momento adecuado y en el lugar preciso
El telescopio SPHEREx no solo recopiló datos sobre 3I/ATLAS, sino que también completó un mapa infrarrojo del cielo en 102 colores, capaz de revelar información única sobre galaxias, estrellas y regiones de formación planetaria.
“Nuestro singular telescopio espacial está recopilando datos sin precedentes de todo el universo”, comentó Yoonsoo Bach, subdirector del estudio del Instituto Coreano de Astronomía y Ciencias Espaciales.

“Pero en este caso, nuestra galaxia nos entregó un fragmento de un sistema estelar lejano tan solo unos meses después del lanzamiento, y SPHEREx estaba listo para observarlo. La ciencia a veces es así: estás en el lugar correcto en el momento correcto”.
El cometa seguirá su trayectoria por el sistema solar y se acercará a unos 54 millones de kilómetros de Júpiter el próximo 15 de marzo, un encuentro más cercano que su paso por la Tierra.
La información recabada promete ayudar a comprender no solo los cometas interestelares, sino también los posibles orígenes de los ingredientes de la vida en nuestro universo.










