Cada año, la tecnología avanza y, con ella, también evolucionan los métodos que los criminales utilizan desde distintas partes del mundo para estafar. Hoy en día, gracias al uso de la inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas, les resulta cada vez más fácil engañar a las personas hasta obtener datos sensibles como contraseñas, información bancaria, correos electrónicos, entre otros.
La realización de pagos, trámites bancarios, compras y gestiones personales desde el celular o el computador ha ampliado la superficie de ataque. Basta con un mensaje falso, un enlace fraudulento o una llamada convincente para que una víctima termine entregando información confidencial sin darse cuenta.
En este contexto, la ingeniería social se ha convertido en uno de los factores que más ha influido en este fenómeno. Los delincuentes ya no dependen únicamente de fallos técnicos, sino que manipulan emociones como el miedo, la urgencia o la curiosidad. Promesas de premios, alertas sobre supuestos bloqueos de cuentas o falsas emergencias familiares son estrategias frecuentes para presionar a las víctimas y evitar que verifiquen la veracidad de la información.

Precisamente por tratarse de un problema que va en constante aumento, los expertos se han dedicado a investigar y analizar cuáles son las formas más comunes que utilizan estos actores maliciosos para cometer delitos informáticos. Un aspecto importante a tener en cuenta es que, en muchos casos, las estafas se originan en otros países, pero debido a su efectividad logran expandirse rápidamente a distintas regiones.

Tal como lo expuso Computer Hoy, una de las señales de alerta más comunes está relacionada con la pérdida de conexión en el celular, una situación que no debe tomarse a la ligera. Si esto ocurre de forma repentina, conviene prestar especial atención, ya que podría tratarse de delincuentes intentando llevar a cabo una estafa.
Perder la conexión a internet en el móvil puede ser un indicio de fraude, según ha alertado la Guardia Civil de España, citada por el medio mencionado. Se trata de una modalidad delictiva cada vez más frecuente, en la que los estafadores duplican la tarjeta SIM tras suplantar la identidad de la víctima ante la operadora, lo que les permite recibir mensajes, códigos de verificación y claves bancarias.

Para lograrlo, los delincuentes primero obtienen los datos personales de la víctima, ya sea mediante filtraciones masivas de información o a través de técnicas de phishing, llamadas telefónicas y mensajes fraudulentos que inducen al engaño. Una vez que cuentan con estos datos, acceden a la cuenta bancaria y realizan cargos sin que la persona afectada lo note de inmediato.
Para prevenir este tipo de estafa, se recomienda activar la autenticación en dos pasos en las cuentas bancarias, de modo que la verificación no dependa únicamente de códigos enviados por SMS. El uso de huella dactilar, firma digital o llaves de acceso de Google refuerza significativamente la seguridad. Asimismo, compartir la menor cantidad posible de información personal en internet y en redes sociales ayuda a reducir el riesgo de convertirse en objetivo de los ciberdelincuentes.










