Durante los primeros años del siglo XXI, mucho antes de que los Smartphones tuvieran un mayor protagonismo en la vida cotidiana, hubo diferentes celulares que marcaron una época.
Se trata del Nokia 1100, un equipo sencillo que hoy más de dos décadas después de su lanzamiento, vuelve a llamar la atención de compradores curiosos, nostálgicos y coleccionistas.
Este modelo apareció en 2003 y rápidamente se convirtió en un fenómeno global. Su diseño básico, la facilidad de uso y una autonomía que superaba por mucho a la de los celulares actuales lo llevaron a ocupar un lugar privilegiado en la historia de la telefonía móvil.
El celular que hizo historia y nunca pasó de moda
En una época en la que los celulares apenas comenzaban a masificarse, el Nokia 1100 ofrecía justo lo que millones de personas necesitaban: llamadas, mensajes de texto y una resistencia que fue popular, señalando que parecía casi indestructible.
Su impacto fue tal que, en apenas seis años, se comercializaron alrededor de 250 millones de unidades en todo el mundo, una cifra que lo posicionó como el celular más vendido de todos los tiempos, de acuerdo con datos recopilados por Visual Capitalist.

Aunque dejó de producirse hace años, el interés por este modelo no desapareció, pues en los últimos meses se ha visto un aumento en la demanda de equipos usados e incluso de algunos que aún conservan su empaque original.

El regreso a lo simple en tiempos de saturación digital
El renovado interés por el Nokia 1100 no se explica solo por la nostalgia, en comienzos del 2026, cada vez más personas buscan alejarse del exceso de pantallas, notificaciones y aplicaciones.
Esta preferencia según expertos encaja con una tendencia que algunos han denominado el “Año analógico”, una corriente que promueve volver a lo tangible: escribir en cuadernos, escuchar música en vinilo, tomar fotos con cámaras de rollo y en general, reducir la dependencia de la tecnología digital y la inteligencia artificial.

En plataformas como eBay o Mercado Libre, el Nokia 1100 puede encontrarse a precios que rondan entre los 85.000 y 125.000 pesos colombianos, dependiendo de su estado. Algunos vendedores incluso ofrecen unidades nuevas, algo que ha despertado el interés de coleccionistas y usuarios que buscan un teléfono únicamente para lo esencial.
En redes sociales, esta vuelta a lo básico también se conecta con otra idea popular: la sensación de que “2026 es el nuevo 2016”, una época recordada por una estética más espontánea y menos filtrada. En ese escenario, el viejo Nokia 1100 aparece como un símbolo de una vida más simple, donde el celular no era el centro de todo.










